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El Viaje

Valter Pomar, dirigente del PT brasileño: La justicia brasileña en sus más altos niveles fue corrompida
12/06/1919
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Entrevistado en InterCambio el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil Valter Pomar, habló de la crisis política en el gigante sudamericano y la situación abierta el domingo 9 por la publicación de mensajes comprometedores entre el juez Sergio Moro y el fiscal Deltan Dallagnol, instructores de los procesos contra el expresidente Lula.

Esos mensajes agregan más elementos concretos y confirmatorios a la hipótesis de que las causas judiciales fueron forzadas ante la debilidad o carencia de pruebas; que fueron orientadas a incidir en la última campaña electoral sacando al líder popular de la carrera y después perjudicando a su reemplazante; y que el sistema de justicia ha sido desvirtuado al punto de que el Poder Judicial y la Procuradoría han cruzado atribuciones y roles.

“Confirma lo que siempre dijimos, que la sentencia contra Lula ya estaba escrita antes del proceso”, resumió Pomar al respecto. El historiador añadió que esta semana “el general Villas Bôas ha salido” a la palestra “en solidaridad con Moro” y esto lo hizo “también la Rede Globo”.

En la misma dirección, “Fernando Henrique Cardoso” dice que ambos operadores judiciales apenas “se portaron mal”, tan solo “como si fuera un detalle” pero “no un quiebre fundamental en el proceso judicial”, cuando esto es lo que evidencian los mensajes publicados por The Intercept.

Entonces van apareciendo más informaciones comprobadas de que “la operación Lava Jato fue fundamental en la construcción del ambiente político” para buscar destruir al PT como proyecto político, desplazarlo del gobierno aun habiendo ganado Dilma las elecciones anteriores e intentar liquidar la imagen y la proyección de Lula como el máximo líder de masas.

En cuanto a alguna posibilidad de revisión del proceso judicial contra el expresidente de izquierda, “no tengo la menor ilusión en el Supremo Tribunal Federal porque estos tipos, todos, sabían el nivel de cooperación entre el juez (Moro) y la Procuradoría (Fiscalía)”, y aun así respaldaron toda la actuación desarrollada “contra Lula” desde el inicio. “La justicia brasileña en sus más altos niveles fue corrompida”, caracterizó.

Analizó sobre el punto que el máximo órgano judicial no cambiará de posición porque “la consecuencia lógica de aceptar que este proceso fue ilegal”, implicaría reconocer que el sistema de justicia del país está oscurecido por “una mácula” que cuestiona toda su legitimidad.

No obstante, de toda la información que siga emergiendo “quedará claro” el entramado de “las relaciones de Moro con (el presidente Jair) Bolsonaro” y que “Moro ha incidido mucho más en el proceso electoral” de lo que puede pensarse. “El presidente Bolsonaro no fue un beneficiario inocente” del proceso contra Lula sino que ha sido “un partícipe” del mismo, evaluó.

Una medida actualizada no solo del malestar social sino del posible impacto de las revelaciones del pasado domingo, será la “huelga contra la reforma de la seguridad social” que ha sido “convocada por todas las centrales sindicales del país” para este viernes 14, adelantó Pomar.

“Tenemos la expectativa de que sea un paro bastante extensivo”, lo que dependerá en buena medida del grado de adhesión del sector “transporte”. Y si bien “hay mucho temor en la clase trabajadora porque el desempleo es alto”, también es muy extendida la percepción de que la situación del país “no va a mejorar” con este rumbo político. “Estamos en una situación de crisis política que se va a agravar”, pronosticó el entrevistado.

Después aseveró sin dudar que los tiempos políticos en el país “sí” se precipitaron desde el domingo, “por supuesto que sí”. Y esa precipitación simultáneamente “tiene que ver con la degradación económica y social” que padece Brasil, un proceso inquietante que “afecta también a los sectores medios y a algunos sectores de la clase empresarial”, apuntó.

“Hay una caída en el apoyo popular a Bolsonaro (…) pero los militares y los medios de comunicación” siguen apuntalando al presidente ante el temor de que su “desmoronamiento” provoque “el retorno de nosotros”, es decir de las izquierdas, al gobierno nacional, caracterizó Pomar.