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Luis Lacalle Pou Mario Abdo Benitez
Foto: Daniel Rodriguez /AdhocFotos
Uruguay no puede dar «codazos» porque ni siquiera entra a la cancha a nivel diplomático, dijo Padrón
20/02/2021
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El analista Álvaro Padrón calificó de «disparatada» la frase de Lacalle de «abrirse al mundo a los codazos», tras la reunión con el presidente de Paraguay, un país que compite deslealmente con sus exportaciones y que matiza con la flexibilización del Mercosur hablando de «negociar todo en bloque».

Este miércoles, el presidente Luis Lacalle Pou recibió a su par paraguayo, Mario Abdo Benítez, ocasión en la que expresó que ambos países tiene «una vocación de abrirse al mundo a los codazos».

Entrevistado por INFO 24, Padrón aseguró que «es difícil entender que eso haya salido de la boca de un presidente de un país chico como Uruguay», y que «uno supondría que es una frase de Trump, de un presidente con perfil agresivo y de un país que se puede dar el lujo de decir algo así y practicarlo».

«Es francamente un disparate, no es así como funciona la política exterior, Uruguay no la podría hacer, eso es una referencia futbolística donde podemos jugar en las grandes ligas, pero a nivel diplomático Uruguay no puede dar codazos porque ni siquiera entra a la cancha donde se juegan estos juegos. Es solo a través de una diplomacia inteligente, de una estrategia bien planteada, de un respeto a las tradiciones democráticas que tiene Uruguay, a los valores tradicionales como la soberanía, la autodeterminación de los pueblos. Fue así que Uruguay se ganó un lugar, no a los codazos», agregó.

El analista considera que Uruguay «no puede existir sin política internacional», y lamenta que «no sabemos cual es la política internacional del Gobierno o la estrategia de inserción internacional, si es que la hay».

Dijo que la conferencia confirmó que Lacalle «se puso la política exterior al hombro», y que «otra vez estamos frente a esa omnipresencia del presidente», que al igual que en la negociación por las vacunas encabezó las negociaciones, y que en este caso al canciller uruguayo «lo desplaza claramente el protagonismo» del presidente.

Sobre Bustillo, opinó que «esa capacidad de hacer vínculos, de muchos amigos se agota ahí, no aparecen propuestas, no se refiere a que está negociando», y que sintió «más claro» al canciller, ya que «él dijo «Paraguay es de la tesis de negociar todo en bloque», lo que pareció como una respuesta cómo diciendo «momento, esto de flexibilizar e ir cada uno su cuenta». Los paraguayos tienen claro que no pueden influir solos por su cuenta, y que la proyección del Mercosur tiene que ser en bloque, agregó.

Agregó que «lamentablemente» Paraguay comparte entre sus principales exportaciones materias primas como soja y carne, compitiendo «de manera desleal», y recordó que dicho país «se jacta de hacer reuniones con empresarios uruguayos mostrando que es un país con muchas mejores condiciones para que hagan impuestos porque no pagan impuestos, no hay derechos laborales, los bajos costos que significan para las empresas porque el Estado no está presente, es mínimo, energía casi gratis. Y «en Paraguay todo es más fácil» dicen los empresarios».

Para Padrón en la reunión, hubo falta de transparencia, ya que «cuando Lacalle dice ‘Uruguay en sus costas tiene terrenos para que Paraguay tenga salida al mundo’, habría que preguntarse ¿Qué terrenos?,¿en qué costas?, ¿para qué los compre quien? ¿para construir qué? Todas son preguntas que hacen decir ‘¿Qué le acaba de ofrecer al presidente paraguayo o a las empresas?'». Para el analista «se abren un montón de dudas acerca de que se habló», y que planes hay detrás porque esto se llama «negocios», y hay negocios de sectores privados multinacionales, en el medio.

La estrategia de colarse.

Sobre la demora en el arribo de vacunas contra el covid-19, Padrón opinó que «si bien es un tema de salud, la disputa de vacuna es global, ahí se expresan las capacidades de un país en materia de política internacional y está claro que a los codazos no es la forma», por lo que la estrategia «de colarse» planteada por el presidente «parece que no funcionó».

Para Padrón esa realidad se interpreta «como un fracaso de la estrategia de colarse», ya que «ser los últimos en tener las vacunas, es el resultado de una gestión política. La política internacional ejercida por el presidente, quien dijo «me voy a encargar yo de las vacunas», parece no ser el mecanismo que nos da mejor resultado», agregó.

Para el analista «fue un cachetazo» tener al presidente de Paraguay en el país, recibiendo una llamada de Putín y coordinando fecha de entrega de dosis, mientras en Uruguay «tenemos esta indefinición, sin fechas».

«Esta forma de concebir la política internacional, no es a los codazos, no lo fue nunca y no va a saber al futuro», sentenció.