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El Viaje

Uruguay continuará pagando 1.600 muertos mensuales sin una reducción drástica de movilidad, advierte el SMU
30/04/2021
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Uruguay cerró abril con 1616 muertos por Covid-19.  Desde el Sindicato Médico, señalan que la situación asistencial de los CTI en el contexto de la pandemia sí está saturada a diferencia de lo que sostuvo el presidente Luis Lacalle, al punto de que cayeron y siguen cayendo calidad y capacidad de atención del personal sanitario, que en el caso de los intensivistas es efecto de que están trabajando más de 50 y hasta 90 horas semanales, denunció en ́El Menú del Día, su presidente, Gustavo Grecco.

Grecco dibujó una imagen dramática de la situación del Sistema de Salud. “El flujo de pacientes de covid-19 está sobrecargando todos los niveles asistenciales, desde la consulta domiciliaria a la terapia intensiva”, a la que “vemos y miramos mucho” así como “se mide y habla mucho” de ella, “pero particularmente el primer nivel asistencial está en una situación casi dramática en ese sentido. El volumen de pacientes a controlar, a asistir, a detectar rápidamente los síntomas que alerten sobre un agravamiento de la enfermedad, que requieren una rápida intervención terapéutica para prevenir la muerte, está desbordado, porque todas las estructuras de asistencia en el primer nivel de atención, particularmente en ASSE, tienen una sobrecarga que no es posible abastecer satisfactoriamente con los recursos disponibles, con la estructura que hoy se tiene. Entonces lo que estamos encontrando, y lo que nos reportan los colegas que trabajan en el primer nivel de atención, es que cada vez más tenemos pacientes que consultan tardíamente, que se detectan tardíamente los síntomas, que se llega a los domicilios con pocas herramientas para resolverlos, que cuando se pide un traslado hay muchas dificultades para su derivación porque los call center están saturados con las llamadas y hay esperas desde la entrada de la llamada hasta la asignación de un móvil de emergencia que puede demorar horas en el traslado, y todo eso va impactando en la enfermedad, en cómo un paciente llega al segundo nivel asistencial, al tercer nivel en terapia intensiva y en el resultado final”, que cada vez más es la muerte.

“Estamos muy preocupados por esta situación, por lo que pasa a nivel de internación, de terapias intensivas, donde la falsa sensación de seguridad y de no saturación oculta lo que estamos viviendo en el Sistema de Salud y lo que estamos viviendo los recursos humanos médicos y no médicos en la asistencia a estos pacientes. Necesitamos transmitir todo esto”, exhortó.

“Cuando hablamos de condiciones de asistir adecuadamente, decimos que tanto un médico como una enfermera como una licenciada en enfermería podemos asistir determinado número de pacientes y cuando se excede ese número, que oscila entre 5 y 8 dependiendo de la situación clínica, cuando tenemos que atender 10 o 12 o 15 como está ocurriendo, es inevitable que la atención no es la misma. Eso nos sobrecarga, nos agota, y expone a las personas que están acostadas en las camas de terapia intensiva a errores y situaciones que pueden derivar en peores resultados. Eso está ocurriendo”.

“Lo otro es que, para que haya 1.000 camas operativas de terapia intensiva como se manifiesta hoy que hay en todo el país, se requiere una cantidad de horas de guardia semanales de médicos, enfermeros, jefes, coordinadores, licenciados que no están en el país. Me refiero a que para cubrir esa carga horaria de 1.000 camas de terapia intensiva operativas, los intensivistas están trabajando 50, 60, 70, 80 horas semanales, totalmente sobrecargados, en una situación de estrés brutal como estamos viviendo. Entonces esas camas no ofrecen las mismas capacidades de sobrevida a una persona porque no están en condiciones de dar la asistencia que se puede dar. Nuestro país puede dar una asistencia razonable, con excelentes niveles de calidad, para las 650, 700 camas que disponíamos, todo lo demás es a expensas de la calidad asistencial, que lo que nos preocupa es que eso lleva a peores resultados y lo podemos ver en los números”, que el gremialista después mencionó y reflejan que “se están muriendo más las personas”.

“El punto central es el precio que el país está pagando en vidas humanas por la transmisión comunitaria en fase 4, descontrolada, y por esta enorme cantidad de pacientes que el Sistema de Salud está teniendo que resolver en todos los niveles asistenciales, en todo el país. Converge, a que la manera de prevenir esto, y éticamente lo tenemos que decir, y no es para generar alarma en la población ni distorsión, pero claramente lo tenemos que poner de manifiesto, que la forma de prevenir que haya menos muertes es evitando los contagios, los ingresos y con toda la sociedad, desde el gobierno a las instituciones pasando por los gremios, sociedades científicas, la academia, todos trabajando en una misma línea que es abatir la transmisión comunitaria para disminuir el número de pacientes que presionan en el Sistema de Salud. Creemos que debe ocurrir una reducción drástica de la movilidad en un corto periodo de tiempo mientras avanza la vacunación, que compartimos, apoyamos y estimulamos con mucho entusiasmo, pero mientras no haya un shock de reducción drástica de la movilidad en toda la sociedad que frene los contagios, seguramente el país va a pagar estos 1.600 muertos mensuales que tuvimos desde que dijimos esto mismo a los partidos políticos cuando nos reunimos con ellos un domingo de tarde, uno por uno, los cinco con representación parlamentaria, transmitiéndoles que esto era nuestro temor, que creíamos que esto iba a ocurrir y que es necesario reducir la movilidad para evitar que ocurra. Queremos que no muera gente, y ese es el punto. Lo reiteramos ayer, ahora con esta suerte de diario del lunes, frase tan usada, de que desde el 28 de marzo en que reunimos hasta hoy 29 de abril han muerto casi 1.600 personas, y no queremos que eso ocurra. Porque además son muertes en situación y en condiciones humanas terribles, de aislamiento y soledad”.

A la aseveración del presidente Luis Lacalle en cuanto a que la capacidad de asistencia de los CTI no ha llegado a estar saturada, el presidente del SMU puntualizó que “sin intención de polemizar con el señor presidente de la República, mi respuesta está en lo que comenté anteriormente”.