Trump «va a estimular» todo lo que debilite a China
27/02/2020
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El impacto económico del coronavirus en los sectores productivos tradicionales de Latinoamérica dependerá, especialmente en el sur del continente, de cuánto tiempo más se extienda la enfermedad. Mientras tanto EEUU buscará «estimular» todo lo que pueda este factor para debilitar a China y ganar terreno en su guerra comercial.

Así lo resumió en diálogo con Sputnik el experto en China, Gustavo Girado, al analizar otros aspectos de la crisis desatada por el virus de origen animal que se comenzó a propagar desde la ciudad de Wuhan el 31 de diciembre.

«Como somos básicamente productores de alimentos de clima templado aquí en el sur, y también de insumos energéticos en el caso de Brasil, si el stock porcino y de carne aviar se reduce en virtud de que los establecimientos no pueden sostener un alimento balanceado permanente, debido a que no entran en actividad, las consecuencias pueden ser indirectamente importantes», explicó.

Sin embargo, indicó que al tratarse de commodities «los barcos que llevan estos productos, que están enfriados y refrigerados, tienen la posibilidad de buscar otros mercados. Como son unas grandes matrices globales las que definen a dónde se destinan estos productos, si se cierra el mercado chino para el aceite de soja luego se deriva a la India o Pakistán sin inconvenientes».

El director de la carrera de posgrado (http://www.unla.edu.ar/carreras/posgrado/especializaciones/estudios-en-china-contemporanea) en Estudios en China Contemporánea de la Universidad Nacional de Lanús, consideró que «por el tipo de produtos el impacto no va a ser inmediato, sino mediato si esto se prolonga».

Del mismo modo dependerá de la duración de esta crisis sanitaria y de si se transforma en pandemia para conocer el real impacto en el continente, dado que todos los países tienen a China como el principal o entre los primeros socios comerciales.

Una crisis, una oportunidad

El desarrollo del Covid-19 —tal como se denominó a la enfermedad— llegó en un contexto geopolítico bien especial, por lo que implica la carrera por la reelección de Donald Trump. Desde que llegó a la Casa Blanca en 2017 el republicano revolucionó las relaciones internacionales y la diplomacia.

Entre otras cosas puso la mira en China por varios aspectos. Principalmente, le declaró la guerra comercial y tecnológica, y comenzó a recuperar el terreno perdido en Latinoamérica a manos del gigante asiático y de Rusia como su socio estratégico.

Girado indicó que el coronavirus puede ser visto como una oportunidad para Washington, especialmente a la hora del manejo de la información sobre cómo Pekín enfrenta el problema.

«Es evidente que la información que llega de las agencias occidentales está bastante atomizada por el interés político del hemisferio norte occidental que tiene una batalla importante en términos hegemónicos con los capitales chinos», indicó el entrevistado.

«En este caso, todo lo que pueda medrar o mellar la figura política de Xi Jinping a nivel internacional» y contribuya a que «EEUU gane unos metros más en su negociación bilateral, va a ser estimulado», reflexionó.

«Esto es bastante conveniente en términos políticos para el hemisferio Norte. No hay que olvidar las negociaciones para la penetración de Huawei con la Unión Europea, que se están sacando chispas en lo que es el Gobierno alemán de Merkel y en lo que fue el de Theresa May y que ahora es de Boris Johnson en Reino Unido, que alcanzaron algún tipo de acuerdo», afirmó Girado.

Por el contrario, enfatizó el experto, en esta misma lógica se procura ocultar todo lo que pueda considerarse positivo con respecto al manejo de la crisis. Por ejemplo, el reconocimiento y agradecimiento explícito que viene haciendo la Organización Mundial de la Salud hacia el Gobierno del gigante asiático.

«Así como todos estamos sorprendidos con la velocidad del coronavirus, no se está prestando atención a la respuesta política que ha tenido China para que no le pase como con el SARS y el H1N. Han cercado ciudades, provincias y hasta hace algunas semanas atrás había hasta 450 millones de personas en sus casas sin poder moverse», finalizó Girado.