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Suspensión de etiquetado en ´alimentos´ ultra-procesados perjudica a consumidores y empresas pueden demandar al Estado
17/06/2020
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Entrevistado en InterCambio el ingeniero en alimentos Gastón Ares habló del estudio de opinión ciudadana en las redes sociales sobre medidas de rotulado frontal de productos alimenticios ahora en suspenso, que realizó integrando un equipo de investigadores de la Universidad de la República.

Ares explicó que el objeto del trabajo “lo venimos estudiando desde que surgió la idea de implementar este tipo de medida en Uruguay. Siempre la población manifiesta que la información” disponible sobre la composición de los productos alimenticios que se venden en los comercios de nuestro país, “es difícil de encontrar y si la encontrás, no se entiende (…) es muy difícil de interpretar” o simplemente “imposible” de ser comprendida.

Disponer de “información” con la que “después puedas tomar decisiones” a la hora de comprar productos alimenticios o que supuestamente lo son, “es algo que valora positivamente” la población. “Y ese número, 9 de cada 10” habitantes que así lo valoran según el estudio referido, “se viene viendo desde el principio: más o menos el 90% de la gente dice ´estoy de acuerdo, me parece una medida buena y algo que me ayudará a mejorar la Salud´”.

El entrevistado historió un poco el tema, contando que “hace 10 años hubo como un cambio de paradigma en la nutrición y se pasó de esta visión sobre la cantidad de azúcar, de grasa, de sal independientemente de dónde venga, a una visión” según la cual “lo que importa es dónde están esos nutrientes. Entonces se pasó a pensar este concepto de productos ultra-procesados, que surge de Brasil, productos que son básicamente formulaciones de ingredientes, que muy poco tienen de los alimentos naturales, los que deberíamos usar para basar nuestra alimentación”.

Desde entonces, en la región “cada vez aparece más evidencia científica que dice que esos productos son los responsables de los problemas de salud que estamos viendo: prevalencia de sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares, cáncer”. Ya son “4 de cada 10 niños escolares” los que “tienen sobrepeso u obesidad” y hay “niños que tienen hipertensión”. Y es que “esos productos no solo existen sino que están acompañados de un marketing muy fuerte, estrategias que te hacen creer que son saludables”.

A partir de ese registro comercial y sanitario, “lo que se ha visto es que hay que regular, que si dejamos al mercado libre, vamos a terminar empeorando esta situación, y hay distintas medidas de regulación” que van desde “la prohibición” y en general las “más restrictivas” hasta la que el gobierno dejó en suspenso, es decir “el rotulado frontal, que no restringe nada, solo te da la libertad de elegir (…) sabiendo qué tienen esos productos”, indicó.

El investigador precisó que “los que son mezcla de ingredientes y aditivos, es lo que se considera un producto ultra-procesado”, que en definitiva son “productos comerciales que buscan ser vendidos, no es algo que se diseñe para que te dé los nutrientes necesarios para tener una vida saludable”.

Después se refirió a las trabas a medidas como el rotulado y puntualizó que “en este caso claramente no está justificado por la evidencia científica”, así como “no hay justificación legal (…) ni Mercosur ni a la interna” y “tampoco hay una justificación real de la industria” porque en cambio sí hay “muchísimos productos y muchísimas empresas responsables que lo hicieron en tiempo: tuvieron 18 meses, cambiaron sus envases, algunos importadores empezaron a pegar los stickers. Entonces, obviamente, el único potencial beneficiario son algunas industrias de alimentos que todavía no modificaron sus envases ni empezaron a incluir estos stickers”.

La suspensión del decreto de rotulado frontal, además de perjudicar “a los consumidores” determina que “todas las industrias que fueron responsables quedan en inferioridad de condiciones respecto a las otras o a los productos importados. Entonces tenés un perjuicio económico doble para esas empresas”, que a partir de esta situación injustificada “podrían demandar al Estado” a causa “del perjuicio que esta demora les está causando”, señaló.

Etiquetado frontal de alimentos: la información como forma de prevención