Senador Gandini: «Uruguay es un país muy estable, que no hace locuras»
17/02/2020
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«Uruguay es un país muy estable, que no hace locuras, sólido y gradualista en sus cambios. De hecho, el Frente Amplio llegó y se quedó 15 años. La gente le dio oportunidades antes de cambiar. Ese es un dato que nos da características diferenciales en la región», dijo a Sputnik el senador electo Jorge Gandini, del Partido Nacional (centroderecha).

Hasta este sábado 15, cuando comience el período legislativo 2020-2025, Gandini se desempeñará como diputado opositor. Pero a partir de las 17 horas ocupará su lugar en el Senado para el cual fue electo en octubre de 2019. Si bien seguirá integrando la bancada opositora, solo lo hará por otras dos semanas, hasta que el primero de marzo asuma el presidente Luis Lacalle Pou, de su misma colectividad.

Desde ese día será parte del oficialismo en una experiencia inédita para Uruguay, ya que si bien será su partido el que lidere el Ejecutivo, otros cuatro también tendrán presencia en el gabinete ministerial. Son el Partido Colorado (centroderecha), Cabildo Abierto (derecha nacionalista), Partido Independiente (socialdemocracia) y Partido de la Gente (derecha).

En el Parlamento esos cinco partidos sumados son los que le darán gobernabilidad al Poder Ejecutivo, ya que el Frente Amplio sigue siendo el partido con más bancas: 42 de 99 en Diputados y 13 de 30 en el Senado.

«En este caso hay un cambio múltiple. Hay un cambio de Ejecutivo y de partido en el Gobierno. El que ganó la elección conformó una coalición para tener mayoría. Por tanto obliga a la negociación permanente hacia adentro», indicó Gandini.

«El gran desafío es poder zurcir las diferencias obvias que existen en las distintas corrientes políticas y partidarias, y formar mayoría en cada uno de los temas, que además tienen que ir saliendo rápido porque el país nos votó para que llevaramos cambios adelante y por lo tanto no podemos pasarnos la vida discutiendo», apuntó.

«Queremos llegar al 1 de marzo con velocidad, por tanto se están negociando la comisiones», explicó el senador en referencia en que habitualmente ese trabajo se empieza una vez asume el Poder Ejecutivo, lo cual demora la presentación de leyes y por tanto el inicio del trabajo parlamentario.

Expectativas versus realidades

Gandini consideró que es muy difícil estimar cómo se comportará el electorado que le dio el triunfo a la llamada coalición multicolor en el balotaje del pasado noviembre, una vez que el Gobierno y el Parlamento entren en funciones.

«Hay mucha expectativa, la gente manifiesta confianza en que el cambio se concrete y a uno le da un poco de miedo porque no hay soluciones mágicas. Todo lleva un tiempo y en una sociedad democrática todo se discute y luego la implementación de las leyes también requiere un tiempo», apuntó el entrevistado.

Para el senador nacionalista, «salvo en cuestiones excepcionales va a ser muy difícil que el cambio se note al otro día. Y vivimos en tiempos de inmediatez y mucha de la gente que votó el cambio tiene su paciencia agotada, espera respuestas rápidas».

«Por eso tenemos que trabajar mucho, al Gobierno que va a entrar lo veo bien y la gente creo que tener la misma esperanza y expectativa de cuando lo votó», afirmó el político uruguayo.

Gandini consideró además que las características de Uruguay como país «predecible y estable» son clave «en estos tiempos», lo cual «va a permitir atraer inversiones. «Y si agregamos un poco más de seguridad y abrimos un poco más la cabeza seguramente eso nos va a permitir crecer demográficamente y tener en eso un factor positivo en materia de crecimiento económico», consideró.

«Damos certezas, eso es Uruguay. No es el Partido Nacional, así que yo creo que hay que aprovechar esa oportunidad», agregó.

Tiempos de cambio

Consultado por el convulsionado momento regional en el que asumirá el presidente Lacalle Pou, con protestas que van desde Chile hasta Colombia y desde Brasil hasta Ecuador, el senador cargó las tintas contra aquellos países que estuvieron gobernados por partidos de izquierda o progresistas.

«El fracaso del populismo en toda América trae tiempos de cambio y todos los cambios y transiciones generan movimientos, éxitos y fracasos», dijo Gandini. Y agregó: «Hubo un tiempo en que el péndulo de la región llevó a que en todos los países hubiera dictaduras, un tiempo en que volvieron las democracias y determinada forma de gobernar que muchos llaman neoliberal».

Sobre esta cronología de las últimas cinco décadas, indicó que posteriormente «vino el tiempo del populismo y desde Caracas hacia el sur se financiaron movimientos que fueron gobernando nuestros países, generando casi una región monocolor, que fracasó, aun con mucho dinero fracasó».

«El populismo no supo administrar los recursos que se generaron durante esos años para consolidar un modelo de desarrollo sustentable, y la gente fue pidiendo cambios», finalizó.