Renunció el ministro con mayor aprobación del gobierno de Luis Lacalle
01/07/2020

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

Finalmente, el canciller Ernesto Talvi abandonó el ministerio de Relaciones Exteriores, luego de varias idas y venidas, de contradicciones con el expresidente Julio María Sanguinetti, de supuestas diferencias por sus lineamientos políticos en su cartera y por el poco tiempo que dispone para disputar los temas de interés general. Tanto él, en primer lugar, como el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, son los miembros del gobierno con mayor aprobación, según consultora Panorama.

A cuatro meses de gobierno la consultora de opinión pública, Panorama, presentó un informe en el que detalla que Ernesto Talvi es el ministro con mayor aprobación, con un 65%, seguido de Álvaro Delgado (60%), y Luis Lacalle (56%). Sin embargo, este miércoles renunció el ministro de Relaciones Exteriores.

En su carta, dirigida al presidente, explicó que, si bien su idea que había sido acordada con el mandatario hace pocas semanas, era la de continuar al frente de cancillería hasta fin de año, que en su momento lo calificó como una «salida programada», entendió que «los tiempos en el gabinete» los marca el mandatario.

En dicha diligencia, Talvi subrayó que no pretende ser un «obstáculo» en la designación futura que ocupará el cargo de ministro de Relaciones Exteriores. El nombre que Lacalle maneja, según publicó hoy miércoles 1º el diario El País, es el de Francisco Bustillo, actual embajador de Uruguay en España y amigo personal del presidente uruguayo.

El proceso de renuncia de Talvi tomó mayor velocidad cuando entrevistado el mes pasado por el diario El Observador, negó calificar de dictadura al gobierno de Venezuela que encabeza Nicolás Maduro, ya que lo impedía hacer desde la investidura de canciller, según dijo. No obstante, durante la campaña electoral no tuvo reparos en calificar con ese mote al país petrolero.

Luego de estos dichos, El País publicó que, según altas fuentes políticas, Lacalle se había reunido con el canciller – lo que el propio Talvi confirmó – para solicitarle congruencia en la posición del gobierno uruguayo sobre el régimen de Venezuela. Lacalle no había cursado invitación a Maduro para la asunción presidencial del 1º de marzo, por asuntos «personales».

Horas después del encuentro entre el presidente y el canciller, Talvi se presentó en el Palacio Legislativo para reunirse con una parte de la bancada del Partido Colorado, con Ciudadanos, sector que lidera, para explicar los detalles de lo conversado con Lacalle.

Fuera del Parlamento, habló con la prensa y dijo que había conversado con el presidente sobre el futuro rol en la coalición, «para poder liderar este espectacular equipo que tiene Ciudadanos a nivel ejecutivo, técnico y legislativo y poder contribuir de la mejor manera a las decisiones complejas que se nos vienen y a la calidad de esas decisiones. No pusimos tiempos (…) por ahora soy y voy a seguir siendo el canciller de la república».

Consultado acerca de si comunicará al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado sobre su futuro papel en la coalición de gobierno, respondió: “puede ser”. En este sentido, dijo que en el Partido Colorado no existen diferencias, aunque reconoció que “hay un distanciamiento por formas muy distintas de entender, de ver, de sentir la política con el doctor (Julio María) Sanguinetti”.

En mayo, Talvi había protagonizado un desencuentro con el hijo de Julio María Sanginetti, por la designación de éste como delegado de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), que depende del ministerio de Relaciones Exteriores. En aquel entonces, el canciller confirmó el mensaje que Julio Luis Sanguinetti le había enviado, en el que decía que era un «enano acomplejado» por haber afirmado que es una «política sana» que los familiares de los líderes políticos no integren su cartera.

A raíz de esta tensión, el hijo de Saguinetti pasó a integrar el directorio de UTE.

Ayer martes, Talvi presentó en la sede de cancillería los propósitos de la nueva diplomacia económica y comercial. Allí, el ministro explicó que el objetivo es abrir mercados a productos y servicios uruguayos y atraer inversiones de alto impacto para generar mayor empleo, fundamentalmente para los jóvenes.

El País daba contó hoy miércoles, previo a ser pública la renuncia de Talvi, que el ministro había tenido un fuerte intercambio con una funcionaria de cancillería que no estaba de acuerdo con los criterios de la nueva diplomacia. Además, el medio gráfico acotaba que existe un distanciamiento con la subsecretaria, Carolina Ache.