¿Qué pasa si Áñez no puede seguir al frente del Gobierno en Bolivia?
13/07/2020
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«Si la senadora Jeanine Áñez, a cargo del Gobierno de facto de Bolivia, no puede seguir al frente del Ejecutivo, su lugar tendría que ser ocupado por la presidenta del Senado, Eva Copa, del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales», advirtió a Sputnik el analista político Mario Galindo.

Áñez comunicó este jueves 9 que había dado positivo al COVID-19, siendo una más de las 44.113 personas contagiadas en el país, con un total de 1.638 muertos y 13.354 recuperados a la fecha. En 14 días será sometida nuevamente a estudios clínicos para saber si superó la enfermedad o si deberá seguir confinada.

En ese momento, y llegado el caso, se podría plantear un escenario paradójico. Tras ser desplazado del poder mediante un golpe de Estado en noviembre de 2019, el MAS del expresidente Evo Morales podría quedar, por efecto del virus y disposiciones constitucionales, nuevamente a cargo del país.

Pero Copa está en cuarentena, a la espera de los resultados de los análisis que se hizo preventivamente tras una serie de contagios de varios legisladores y del fallecimiento de uno de ellos, aparentemente por COVID-19.

Sin embargo, en el supuesto de que Copa no pueda asumir, el panorama no cambiaría porque el siguiente en la línea sucesoria sería el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Choque, también del MAS.

Estrategia preventiva

Ante esta hipótesis, Áñez cambió de forma drástica su comportamiento, dijo Galindo. «De estar sumamente visible hasta abril-mayo, pasó prácticamente a la clandestinidad porque no aparece ni siquiera en las reuniones de gabinete. Se reúnen los ministros y ella participa de manera virtual», apuntó..

El coordinador de doctorados de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Mayor de San Andrés dijo que ante la falta de un vicepresidente desde el golpe de Estado y en caso de una afectación grave de la salud, Áñez tendría que renunciar, con o cual «cambia totalmente el panorama sobre quién administra las elecciones».

Tres ministros también están afectados por COVID-19, entre ellos la titular de Salud Pública. Sin embargo, para Galindo los comicios convocados para el 6 de septiembre no estarían en riesgo dado que fueron fruto de un acuerdo político entre el oficialismo transitorio y el MAS. El analista mencionó que esta semana el órgano electoral solicitó más recursos para poder concretarlas con todos los elementos de bioseguridad necesarios.

Sobre acuerdos y encuestas

«Se llega a estas elecciones por acuerdo político y ese ha sido: ‘señora Añez, la dejamos a usted ser presidente, tiene el Ejecutivo y nosotros conservamos el Legislativo. El órgano judicial no lo tocamos para que cumpla su periodo constitucional, y el órgano electoral lo compartimos'», resumió Galindo.

El Órgano Electoral Plurinacional está integrado por tres integrantes avalados por el oficialismo de Áñez y otros tres por el MAS, y presidido por «una persona muy técnica y de consenso», afirmó el experto.

«En el peor de los casos, si no se hacen [las elecciones] el 6 de septiembre se harán en noviembre; no puede ir hasta 2021. De postergarse será por 60 días, no más. Quieren hacerlo antes de las elecciones norteamericanas [3 de noviembre] para evitar injerencias externas», indicó el entrevistado.

De acuerdo con las encuestas, el primero en intención de voto es Luis Arce, candidato del MAS. Según la publicada a principios de julio por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, es apoyado por 41,9% de la población, seguido por el expresidente Carlos Mesa con 26,8%, y en tercer lugar aparece Áñez con 13,3%.

Según la ley boliviana, será ganador en primera vuelta el candidato que logre la mayoría absoluta de votos válidos, o al menos 40% con una ventaja de 10 o más puntos porcentuales sobre el segundo.