EN VIVO

1 seg
|
1 seg

El Reparador de Sueños

Presidente del Parlasur: que las elecciones en Bolivia sean «transparentes y sin proscripciones»
18/08/2020
https://www.m24.com.uy/wp-content/uploads/2020/08/200817-02-TELE-PARLASUR-Y-BOLIVIA-1.mp3
Descargar Audio

«Carlos Mesa, que tiene grandes chances de competir el 18 de octubre, nos dijo que si el MAS no iba a elecciones él no va participar. Y que había serios riesgos de que si el MAS no iba a elecciones hubiera una guerra civil», dijo a Sputnik Oscar Laborde, presidente del Parlamento del Mercosur (Parlasur).

«No lo dijo en una conversación discreta telefónica, sino en una conversación oficial que tuvo la mesa directiva del Parlasur con un candidato importante, que fue presidente de Bolivia además», destacó Laborde al ser consultado sobre cómo estaba siguiendo el legislativo regional el derrotero boliviano.

En este sentido destacó que en las últimas semanas, además del expresidente Mesa, el segundo más votado en los comicios de octubre de 2019 —que derivaron el Golpe de Estado cívico-militar del 10 de noviembre—, también mantuvo contacto con quien lidera la intención de voto, Luis Arce Catacora, del Movimiento al Socialismo (MAS).

Pero también concretó intercambios institucionales. «En dos ocasiones nos reunimos con el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y con su presidente, Salvador Romero. Y también con Isabel Santos, representante de la Unión Europea para la delegación electoral en Bolivia», reseñó.

Sin comentarios

El 23 de julio el Ejecutivo de Jeanine Áñez informó que postergaba del 6 de septiembre al 18 de octubre los comicios para evitar una expansión mayor del coronavirus. Al tiempo, el expresidente Evo Morales denunció que intentaban al MAS alegando que el candidato Arce había violado leyes electorales al comentar una encuesta.

Laborde aclaró que «lo que dijo Arce es que había una encuesta que lo daba ganador en primera vuelta, nada más. La prohibición de difundir encuestas tiene que ver con que sea publicada en un medio, pagada y difundida con todos los datos técnicos y de resultados, no un comentario como el que hizo él».

Para Laborde, lo más probable es que el MAS no sea apartado de la lucha electoral, por el descontrol que desataría una decisión como esa —»una guerra civil», de acuerdo con lo dicho por Mesa—, y además porque esa fue la sensación que le quedó tras el diálogo con el presidente del TSE.

«En la conversación que tuvimos con Romero no me da la impresión que avance con la proscripción de Luis Arce», expresó el entrevistado.

Las cosas por su nombre

«En Bolivia hubo un golpe de Estado, siempre es bueno recordarlo. El Parlasur al día siguiente determinó que la situación generada había sido un golpe», enfatizó Laborde.

En primer lugar, Áñez había convocado elecciones para enero. Pero las suspendió alegando falta de tiempo para organizarlas. Entonces las fijó para mayo. Pero tampoco respetó ese día y ante la falta de definiciones los partidos políticos acordaron realizarlas el 6 de septiembre.

Ante esta nueva prórroga y la perspectiva de continuismo por la vía de los hechos, organizaciones sociales y la Central Obrera Bolivia iniciaron el 3 de agosto una huelga general por tiempo indeterminado con bloqueo de rutas. Cuando se cumplía la segunda semana. y ante un clima cada vez más tenso, el Parlamento nuevamente logró un acuerdo, y el sábado 15 levantaron la medida.

«Esa es la batalla que dimos por las elecciones en Bolivia. Fue exitosa y ahora nos queda que sea transparente, que no haya proscripciones. Esta es la tarea que viene en los próximos 50 días», dijo Laborde, al referirse a las distintas acciones internas y externas que se desplegaron para presionar a las autoridades bolivianas a retomar la senda democrática.

El pacto electoral ratifica la fecha de 18 de octubre para la primera vuelta y el 29 de noviembre para la segunda, en caso de que sea necesario. Pero además se facultó al Ministerio Público a iniciar procesos penales a quien intente modificar o cambiar nuevamente la fecha de los comicios.

Laborde alertó que sin embargo «todo es posible, porque está claro que los responsables del golpe de Estado no quieren producir una sucesión electoral sino de facto, manejar Bolivia para poder disponer de cuestiones estratégicas como el litio».