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Hay que preguntarse hasta cuándo Cabildo Abierto va a necesitar a los partidos de ‘centro-derecha’
16/09/2020
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En su columna semanal en M24 Álvaro Padrón desnudó la existencia de una negada pero muy real “internacional de la ultraderecha”.

Padrón analizó que esa internacional no solo “existe” sino que además “está en auge” y como parte de esto “articula, coordina a nivel mundial”, como ocurre en Uruguay y Brasil entre Guido Manini y Jair Bolsonaro.

Esa verdadera internacional “parece no existir por tres razones” y una de ella es que la ultraderecha/fascismo “durante mucho tiempo fue una mala palabra”; otra es que “estas corrientes seguían existiendo pero dentro de los partidos de ́centro-derecha ́”, se camuflaban “dentro de un lugar un poquito más presentable” donde podían hacer su “política anticomunista”; y una “tercera razón es que por su carácter ́nacionalista ́”, aparentemente “solo pueden ser fenómenos nacionales” y no internacionales ni globales.

El columnista analizó, y convocó a atender, “cuáles de esas tres cuestiones están presentes hoy en Uruguay (…) para no creernos vacunados” contra el fascismo. En Brasil, por ejemplo, “de a poco se va naturalizando volver a hablar bien de esas cosas”, pero también “en Uruguay” ya hay “personajes de adentro del sistema” político, que incluso dentro “del Parlamento” están “reivindicando” a terroristas de Estado y criminales de Lesa Humanidad.

Sobre el “segundo argumento” referido a aquella no existencia, anotó que las corrientes ultraderechistas y fascistas “no necesitan más” esconderse en “los partidos de derecha democrática”, a lo que simplemente “usan y les sueltan la mano” ganándoles agenda y espacios en los sistemas políticos. “Ahora forman un partido militar, lo dice (Julio María) Sanguinetti”.

A partir de esa evidencia, Padrón dejó planteada una reflexión sobre “hasta cuándo Cabildo Abierto va a necesitar a los partidos de centro-derecha”. Después desarmó la tercera razón de aquella supuesta inexistencia, “su falso carácter nacionalista”, porque “lo que hacen es hablar en contra de la globalización” pero sin mencionar su origen material, un proceso natural en cuanto “fase del capitalismo financiero” y mayormente especulativo; entonces “cuestionan la globalización pero no al sistema” que la produce, “ahí está la trampa”; “es una fantasía demagógica (…) una mentira”.