EN VIVO

1 seg
|
1 seg

Fuera de Ambiente

Padrón: las conquistas para que duren tienen que estar fuertes desde abajo, la única garantía es la gente
15/06/2020
https://www.m24.com.uy/wp-content/uploads/2020/06/20200615-PADRON-1.mp3
Descargar Audio

En su columna en InterCambio Álvaro Padrón se refirió a cuatro batallas sociales actuales que representan el vector global de “lucha contra la desigualdad” y recordó que los avances producto de esta brega histórica deben ser protagonizados por las masas para que no se reviertan.

Padrón abordó en su espacio semanal el tema de “la globalización de la protesta”, dado que “lo particular de esta época” en esa dimensión de la sociedad, “es que esas protestas tienen un carácter internacional”. Y esto es así “no solamente porque ocurren en muchos lados” sino además porque “los temas pasan a ser de escala global” y así “cada vez es más claro que los principales problemas del mundo se definen en la cancha global”. Por lo tanto “no alcanza con pensar en clave nacional” ya que en definitiva “las soluciones serán globales o no serán soluciones” sino solamente “parches”.

Entre esos problemas globales y sus causas, “lo que tenemos enfrente” del campo popular en todos lados “son empresas trasnacionales” y aún más, “no solo empresas” sino también “más actores trasnacionales” enemigos de los pueblos y los Estados, algunos “muy relevantes en esta época” como por ejemplo “el crimen organizado”, que comprende a “la evasión fiscal” y “el narcotráfico también”; a los que añadió “las iglesias evangélicas pentecostales”, que cada vez más “son un modo de negocio trasnacional” y a todas estas “agrego una” más reciente como “la aparición de un espacio público digital internacional” porque “cada vez más la comunicación tiene carácter trasnacional, sobre todo con las redes” y “es también (un) poder económico” que “define cada vez más la democracia” a través de su mayor incidencia en “las elecciones” (como se ha visto en Brasil y Reino Unido).

A partir de esa caracterización, el columnista planteó la interrogante de “¿por qué protestan los que protestan? ¿De qué luchas estamos hablando?” y en este punto destacó “primero la lucha contra el racismo y la violencia”, que es “muy antigua y sin solución aún” al igual que “el tsunami feminista, también una causa histórica” pero ahora con “una potencia y una escala internacional” inéditas, siendo ésta “la batalla más transformadora que tenemos en la sociedad contemporánea” y a la que “justamente la fuerza se la da el carácter global”; después señaló “el ambientalismo”, que es “quizá la más moderna” de las luchas globales actuales porque “recién ahora somos conscientes de que estamos a punto de destruir el lugar en el que vivimos, el planeta que habitamos” y en virtud de esto mismo “solo puede ser resuelta a escala global”; finalmente mencionó “el sindicalismo”, la lucha organizada de los trabajadores por “más y mejor empleo, mejores salarios, derechos”, causa que “ha sido siempre una batalla internacional” al punto de que “el himno del sindicalismo es ´La Internacional´”, recordó.

Entre esas cuatro causas mundiales de la Humanidad por la Justicia, “el gran hilo conductor” es la lucha “contra la desigualdad” en la medida en que ésta “ha aumentado” en las décadas y años recientes y ahora “está creciendo”, tanto que “hay un 1% de la población de este planeta que tiene la misma riqueza que la mitad de la población del planeta” y esta lucha contra la desigualdad “se expresa en todos lados, en el Norte y en el Sur”.

Después, Padrón desarrolló la segunda parte de la columna, referida a la dialéctica de esa lucha universal contra la desigualad y la injusticia, es decir a la tensión entre las “décadas” necesarias “para avanzar” y los “meses” suficientes “para retroceder”. Se trata de “un asunto que nos angustia desde hace tiempo en América Latina”, en donde se verifica, una vez más, ese movimiento pendular entre “muchos avances” logrados con “mucho sacrificio” y una gran “velocidad para desarmar esas conquistas”, nudo tan histórico como vigente en cuyo registro “lo de Brasil es paradigmático”.

Ante esa evidencia nuevamente repetida en nuestra región, emerge el también histórico conocimiento de que “las conquistas, para que duren, tienen que estar fuertes desde abajo, la única garantía es la gente” y para que ello sea una realidad social tangible, “lo que se consiguió” en términos de derechos y condiciones materiales de vida “tiene que ser parte de quienes están luego en condiciones de defenderlo”. O sea, “la civilización avanza cuando la gente fue parte de esa conquista” y no receptora pasiva.

Padrón remarcó que “esa es la clave” del avance social ya que “no hay atajos, el asunto es sembrar conciencia” para construir la irreversibilidad, “cambiar cabezas” porque “los cambios no tienen que ser solo para la gente” sino que deben producirse “con la gente” participando y esto “tiene que ver con la subjetividad”, es decir “con la cultura como un concepto amplio, eso de cambiar cabezas” para que ante los empujes reaccionarios “la gente luego dé pelea para que las cosas no vayan para atrás”, recordó.