No compartimos la idea de que la desigualdad extrema es casi una fatalidad biológica inevitable, dijo Mujica
21/09/2020
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En su espacio de reflexiones en M24 el senador frenteamplista José Mujica recordó que la desigualdad social no tiene origen natural ni divino y que para atenuarla y reducirla “no alcanza con la condolencia” sino que los más pudientes y con ingresos más altos deben “meterse la mano en el bolsillo”.

Mujica recordó que desde “hace tiempo duerme en algún cajón del Palacio Legislativo un Proyecto de Ley” para que “los funcionarios con altos ingresos tuvieran que contribuir con un 10, 15% mes a mes para hacer un fondo” destinado “a construir viviendas sencillas, pero habitables, para esas familias muy pobres con varios hijos, empezando por las monoparentales” y aquellas con “mujeres que quedan solas al frente de sus hogares”.

“Pensamos en ese Proyecto porque esto es parte de la Educación infantil. Sabemos en demasía que el único lugar donde el Uruguay crece es allí”, entre “los muy pobres” y que “atender esta circunstancia a la larga es un beneficio para toda la sociedad, porque sencillamente sobra experiencia para afirmar que cuando seas adulto, serás en gran parte según cómo te criaste”.

Pero al proponer dicha iniciativa “nos han dicho que era demagógico y que era maniobrero y etcétera etcétera”, lamentó Mujica. “Sé perfectamente por experiencia que no es el corazón el órgano más sensible de los seres humanos” y que en cambio “en la Edad Moderna se ha transformado la sensibilidad en el bolsillo como el órgano central”, graficó.

“La idea de solidaridad no pretende retribución directa ni inmediata, pero percibe a la larga un beneficio global mayor, de largo plazo, en este caso un futuro humano de menos problemas porque se atiende al almácigo humano, que arranque en mejores condiciones. Por lo tanto, a la larga todos recibimos un beneficio. Pero las sociedades modernas tienden por todas partes a ser cada vez más y más y más ricas y a la vez más y más y más egoístas”, como se ve hace varios años “en Europa” con “la inmigración”.

Y si bien por estos lares “no llegamos a ese extremo” exhibido ahora y desde hace varios siglos por Europa en su relación con América y África, aquí también “tenemos nuestros olvidos notables y no podemos compartir ese preconcepto de que la desigualdad extrema es poco menos que una fatalidad biológica inevitable (…) porque esto no tiene nada que ver con la Historia del Sapiens arriba de la tierra”, puntualizó el ex mandatario y citó algunos datos antropológicos e históricos básicos que recuerdan el origen de la desigualdad. “Es la civilización humana lo que lo ha construido, no es un karma de la biología”, más allá de que “no debe entenderse por igualdad que los humanos podemos ser como los ladrillos de fábrica” dado que “la Naturaleza construye cosas semejantes, jamás iguales ciento por ciento”.

Es así que “cuando hablamos de Igualdad nos estamos refiriendo al derecho de largada, de iniciación en la vida” porque “hay circunstancias, hay entornos que posibilitan ciertas cosas y hay entornos que son crudamente negativos”. Por eso “no creo que la explotación del hombre por el hombre sea un designio de los dioses o de la Naturaleza, es en todo caso una construcción humana, como fue la esclavitud”, remarcó el líder del MPP.

De ahí la necesidad humana de tener “memoria de nuestra peripecia” y por ejemplo, “para las trabajadoras domésticas fue necesario pelear e imponer y perseguir para que se les pagaran los mínimos derechos sociales, para que un día se puedan jubilar. Y los peones rurales tuvieron que esperar casi un siglo para que se les reconocieran las 8 horas de trabajo y fue a lucha y a pelea. Entonces estas no son cuestiones olvidadas” sino “marginadas por conveniencia y hoy hay cuestiones que nos interpelan a todos como Sociedad y no le atribuyamos al Estado” la falta, que éste “somos todos”.

Por eso, “todos podemos y debemos, los que por lo menos tienen ingresos relativamente desahogados, contribuir con algo. No alcanza con la condolencia, hay que acordarse de meterse la mano en el bolsillo”, ilustró. “Por suerte en mi Patria queda gente que entiende estas cosas”, destacó. “Esos niños que no tienen ninguna oportunidad hoy, serán hombres mañana y este es el asunto. Entonces tenemos responsabilidad colectiva aquellos que tenemos algún ingreso que nos permite contribuir con algo”, recalcó.