Mujica: Nos tienen acalambrados a conferencias de prensa, como dijo un amigo: ‘un gobierno manejado por una agencia de publicidad’
06/06/2020
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En su espacio de reflexiones en M24 el ex presidente de la República José Mujica reflexionó sobre el inocultable sesgo antipopular de los mismos grandes medios de comunicación que machacan a diario con las huecas ruedas de prensa de un gobierno carente de empatía hacia la pobreza a que centenares de miles de personas han sido empujadas por el confinamiento.

Mujica señaló que este jueves 4 “hubo una movilización de trabajadores, bastante importante, con mucho contenido” en el centro de Montevideo pero “cuando uno miraba el informativo de la televisión en las primeras horas de la tarde, el hecho no existía” en tanto que en la pantalla “puede existir cualquier pavada” durante “mucho tiempo”. El mitin era “como ignorado” y “de noche cuasi no se dijo nada” y este “no es el único hecho”.

 

Se preguntó a continuación “cuánto se difundía cualquier pavada que pudiera acontecer en el tiempo en que gobernaba el Frente Amplio, son como dos caras de la misma moneda, es como si la libertad de prensa del Uruguay fuera relativa” y “lo propio acontece con las informaciones policiales. ¡Ay si hubiera estado Bonomi con la cantidad de boletas y las cosas que pasan! (…) pero ahora pasan como de costadito”, contrastó.

“Al mismo tiempo”, desde el gobierno y también a través de la televisión “nos tienen acalambrados a conferencias de prensa” que “las más” de las veces se montan “para decir nada” o para repetir “cosas que ya dijeron y que ya sabemos”. Parafraseó a “un amigo” suyo, quien sostiene que el actual “parece un gobierno manejado por una agencia de publicidad, es mucho más importante el ruido que el hacer y como tal tenemos que irnos vacunando” porque esta lógica “se va a mantener y lo que interesa (…) es que la gran prensa hable y la gran prensa está más que dispuesta”, razonó.

“Tengo que reconocer que hay un semanario por ahí muy conocido, al que no soy muy afecto, por lo menos respecto a su línea editorial, pero tiene el honor de haber volteado como a dos personajes ya” más allá de que “no me sorprende que estas cosas pasen” como “a cualquier construcción humana”.

“¡Pero qué distinta era hasta hace poco la actitud de los grandes medios de prensa de este país! Era exactamente lo contrario” y entonces “este cambio notable uno se lo tiene que atribuir a algo” y es así que “sin ninguna clase de duda” semejante giro “significa” que en este periodo “tendremos una libertad de prensa entre comillas, filtrada (…) y no me la agarro con los periodistas” que como tantos otros son “trabajadores que se ganan su vivir” y para ello “tienen que moverse dentro de los parámetros que les marcan”.

“Así como existen un montón de mecanismos de la era digital que son para llorar, una verdadera desgracia porque sirven para que nadie sea responsable de nada y que digan cualquier insulto y cualquier pelotazo, también existen mecanismos paralelos donde sin decir mentiras podemos informarnos y decirnos la verdad”. Éstos son también una alternativa a “los grandes medios (…) filtrados por un interés” que hace que “no podemos contar con ellos desde un punto de vista de una seriedad informativa”.

Remarcó la significación negativa de “que se haya ocultado el decir de los trabajadores, los por qué, esa insistencia para un salario de emergencia para los sectores que no tienen nada y quedaron sin trabajo en esta pandemia. Me parece una causa más que justa que va mucho más allá del propio PIT-CNT, es una causa social, debíamos haberlo entendido la mayoría de los orientales” por un elemental sentido de la solidaridad, aunque también “es una conveniencia general como país, como sociedad, casi un deber”.

Y es que si bien “el socorro” a los más golpeados “está primero”, esta prioridad “lamentablemente no ha sido así y no lo será así por la forma de pensar, peculiar, de alguna gente que está con mucho poder en la esfera de gobierno” y que actúa así “no por mala fe” sino que obedece a “su forma intrínseca de pensar: jamás generar un grado de empatía que le termine costando al erario” y esto es llevado al punto de “negar el uso de recursos disponibles, que se reservan para otra cosa” y no para la urgencia social.

En estos tres meses, “calladamente y acompasadamente hemos tratado de acompañar las decisiones del gobierno”, pero igual “nos queda” un “sabor amargo” por “la falta de empatía (…) del gobierno frente a una necesidad flagrante que está en la base de nuestra sociedad, esos tal vez 300.000, tal vez un poco más” de “cuentapropistas” y “luchadores para sobrevivir (…) que se quedaron (…) hasta sin el amparo de un corto seguro de paro”.

Mujica recordó que “contra todas las tradiciones del Uruguay, el Estado como tal no los atendió o creyó que los atendía con algún paquete que las más de las veces nunca llegó” y esa parte del pueblo más necesitada “ha contado apenas como socorro con esa multitud de ollas populares que la gente levantó por aquí y por allá. Demasiado poco para tanta angustia. Este es el único punto serio de reproche que tengo para con el nuevo gobierno”.