Mujica: ¿Estaremos prisioneros de los factores que nos ayudaron en estos últimos 200 años para crear esta expansión formidable del mundo contemporáneo?
24/06/2020
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Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

En su espacio de reflexiones en M24 el senador frenteamplista José Mujica prosiguió desarrollando el tema de la contaminación ambiental planetaria y recordó la génesis de este fenómeno destructivo remontándose a los albores del capitalismo entre la costa Oeste inglesa y la costa belga de Flandes.

Dado que a los oyentes les “sobran fuentes” en el circuito mediático para informarse del “chusmerío cotidiano”, Mujica continuó con el abordaje de “temas que nos parecen de fondo”, como el de las últimas columnas; a saber, “lo que significa el medio ambiente y los desafíos” en esta materia.

En esa dirección, apuntó que “todos sabemos de la creciente e inevitable contaminación” planetaria, que deriva por ejemplo en la “desaparición de especies” y específicamente “de insectos”. Y es que “todos sabemos que el clima está en proceso de cambio” por fenómenos que son “consecuencia de la actividad humana”, la cual “está multiplicando los gases que retienen calor” y así se genera “eso que se llama ´efecto invernadero´”, cuyas consecuencias son “preocupantes” y devienen “francamente catastróficas”.

“Hace más de 30 años que los hombres de ciencia, en Kyoto, nos pronosticaron que los fenómenos extremos iban a ser cada vez más frecuentes e intensos, el clima aparentemente más caótico y desordenado”. Desde entonces “se han hecho muchas reuniones y muchos congresos” pero mientras tanto “las selvas se van, el coral de los mares se está muriendo, estamos como en un proceso de devastación de la Naturaleza”.

Está claro que “como Humanidad sabemos bastante lo que habría que hacer pero es trágico” el dato de que no se hace “porque no tenemos la pura voluntad política de cambiar ciertas reglas de juego determinantes”. Y es cierto que aun con esa conciencia “hay un sueño y hay una lucha por una economía circular, hay muchos planteos y muchísima gente preocupada por estas cosas”, pero incluso con esta brega “el mundo sigue como una marcha sorda y uno piensa ´vamos camino hacia un holocausto ecológico´”.

“¿Qué nos está pasando como especie? ¿Acaso estaremos prisioneros de los factores que nos ayudaron en estos últimos 200, 300 años para crear esta expansión formidable del mundo contemporáneo?”, se preguntó. Esos factores son aquellos que “han encendido el camino del progreso material pero por su exacerbación, sin freno, sin control, sin encauce, ponen en peligro la propia existencia (…) del planeta”, recordó el líder del MPP.

Y sea el feudalismo, el capitalismo u otro modo de producción, “un sistema no es solo una cuestión de propiedad, de trabajar, de producir, es además la formación de una cultura subliminal, que es coherente con el propio sistema”. En la gestación del capitalismo “esa formidable iniciativa privada ha sido una fuerza” tan dinámica y poderosa que “domesticó a la ciencia” y la hizo “trabajar al servicio de la productividad” a partir del “interés propio, el interés por la ganancia”. Incluso generando consecuencias negativas, ese proceso puso de hecho en marcha “una verdadera revolución (…) hasta en el campo de las ideas”, aunque “naturalmente la miel tiene también sus amarguras”, como la vivida por la despiadada competencia entre “los vendedores de sal de Londres, la primera urbe industrial en su tiempo”.

Pero al cabo de un tiempo esos vendedores comprendieron la conveniencia de cambiar la competencia por la cartelización mediante la división por barrios del territorio londinense y la fijación de precios únicos más elevados, ingresándose “en la época de los monopolios (…) y del abuso”.

Este ejemplo recuerda una vez más que “no hay nada perfecto en la viña del Señor” y que “en todo caso todo es perfectible”, más allá de lo cual, razonó, hablar “sobre estos temas” permite “zafar un poco del chusmerío”.