Mujica: esta crisis no la arregla el mercado; más que nunca se necesitan políticas para mitigar las consecuencias sobre las empresas pequeñas
10/04/2020
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En su espacio de reflexiones en M24 el ex presidente de la República José Mujica se refirió a la “semi-parálisis” económica derivada de la emergencia sanitaria y proyectó el escenario recesivo y de pauperización creciente que se vislumbra en el horizonte, a partir de lo cual abogó por facilitar y no dificultar la captación y el arribo de inversiones externas a nuestro país.

Mujica abrió su columna caracterizando que Uruguay ya está viviendo “una crisis diferente a las muchas que ha tenido”, siendo la actual “una crisis de salud, de bienestar, de seguridad frente a la vida, pero que inevitablemente desemboca en crisis económica, con consecuencias seguramente financieras”, alertó sobre el porvenir inmediato.

Tanto seguramente será así, que “se nos viene encima una economía de guerra” y paradójicamente, “cuando todo el mundo estaba vituperando contra el concepto Estado, y esperándolo todo del mercado, de golpe la Humanidad tuvo que acudir a los Estados para asumir la ola de peligro y enfrentar este virus y estos riesgos”. Para abordar estos y darles respuestas, se tomarán desde los Estados distintas acciones que “a la larga es posible que sacudan toda la cohesión social en muchos países”, advirtió el senador.

“Esto va a tener consecuencias” y entre ellas “se va a aplanar probablemente la economía, seguramente”, dado que “esto es de carácter mundial”, con lo que tenderá a “disminuir la actividad (…) de los principales centros comerciales a los cuales vendemos” la producción local “porque más de la mitad de la mano de obra del mundo está paralizada”.

Con ello se producirá “una caída de los productos primarios, de los precios, por menos compra” debido a que en los mercados de demanda “se están echando para atrás porque los restoranes están cerrados, porque no hay turistas” y se genera también “una reducción de las remesas (…) y en el fondo, sobre todo, todos sabemos que el capital es cobarde, que la inversión huye (…) y esto va a complicar todo el movimiento financiero mundial”.

En ese contexto, “más que nunca se va a implorar la colaboración (…) como prestamistas (…) de ciertos organismos internacionales”, avizora el ex mandatario. Recordó que “hay enormes posibilidades de una recesión económica a nivel mundial” con pronósticos de derrumbe comercial global que oscilan entre “12%” y “más del 30% (…) pero en el fondo nadie sabe a ciencia cierta lo que va a pasar” y la incertidumbre domina el panorama.

Pero más allá de análisis y pronósticos, queda claro que “esta crisis no la arregla el mercado” sino que “la padece el mercado” y es así que “más que nunca se necesitan políticas, aunque más no sea para mitigar las consecuencias” que se extienden sobre “una multitud de empresas” que “quedan en estado crítico”, especialmente “las pequeñas”, es decir las que “ocupan al grueso de la gente” en los mercados de trabajo, subrayó Mujica.

En nuestro país, “montones de orientales han levantado ollas por aquí y por allá” y desde sectores insospechados de simpatía popular “ahora empiezan a hacer recomendaciones técnicas” vinculadas a esa respuesta de abajo, porque las ollas “son el ´Ministerio de Socorro´ más importante con que cuenta el Uruguay, la actitud espontánea de muchísimos compatriotas, en general humildes y solidarios, apoyados a veces en la nube de pequeños comercios que la están pasando mal” pero “todos arriman lo que pueden (…) y muchísima gente, tal vez miles, son los que están comiendo algo”.

“Es muy difícil cuantificar el volumen real” de esa solidaridad concreta “de un pueblo humilde (…) demostrando que por pobres que estemos, algo podemos hacer por quienes están en peores condiciones que nosotros”. Sucede que “los más pobres difícilmente utilizan la palabra solidaridad (…) pero (…) suelen abundar en estos gestos de repartir casi lo que no se tiene en el medio de la escasez” porque “hay ciertos códigos no escritos en el mundo de las dificultades y es frecuente compartir lo poco que se tiene”.

En esta situación y proyectando lo que viene, “Uruguay no puede darse el lujo de andar eludiendo inversiones, o poniéndole palos en la rueda a lo que signifique trabajo para los orientales en un momento de crisis”. Quizás “en otras condiciones nos podremos plantear ciertos reclamos, pero hoy hay que juntar fuerzas y tratar de no obturar en lo más mínimo cualquier activo que sirva para movilizar la economía” porque “demasiado es el costo objetivo (…) de esta semi-parálisis” económica determinada por “la única herramienta” disponible “para enfrentar a este adversario que no vemos pero que está”, dijo el legislador del Espacio 609 refiriendo al Covid-19.

En definitiva, concluyó Mujica, “nada va a caer del cielo como regalo (…) dependemos de nosotros mismos, no esperemos que el mundo tenga piedad (…) tengámosla nosotros, de nosotros mismos, con los más débiles”.