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Foto: Ricardo Antúnez, adhocfotos
Muchísima gente se ha olvidado de lo que era el país en 2004 y 2005, dijo Mujica
17/10/2020
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En su espacio de reflexiones en M24 el senador frenteamplista José Mujica apeló a las estadísticas y a la memoria de la gente para recordar el salto de calidad que dio nuestro país en condiciones de vida de las mayorías y en poder adquisitivo tras los 15 años de gobiernos del Frente Amplio (FA).

Mujica aludió al trabajo de “sociólogos” actuales para referirse al “efecto combinado” de la cultura del “consumo” y de las “redes sociales” en esta “civilización digital” que genera diversos sentimientos de “negativismo” e “inconformismo” como en el caso de “los chalecos amarillos” franceses.

Es que ese tipo de fenómenos también se registra en Uruguay, donde “muchísima gente joven y no tan joven (…) se ha olvidado (…) de lo que era el país en 2004 y 2005” y aquella realidad hoy día “parece de la historia y la prehistoria” al perderse de vista “de dónde hemos venido” al presente.

Por eso “tenemos que recurrir a los números” y así recordar que “en 2004” el Producto Bruto Interno (PBI) sumaba tan solo “13.700 millones de dólares”, era apenas éste “el valor del esfuerzo colectivo de la sociedad” y “15 después, cuanto entregamos el gobierno, el PBI era 56.000 millones”.

“Bajado a tierra” ese indicador, “andaba en 2004 en alrededor de 4.000 dólares por habitante” y “cuando entregamos el gobierno, ese promedio daba alrededor de 14.000 dólares por habitante”, contrastó. Tanto creció que “en 2013 el Banco Mundial nos colocaba como un país de renta alta”.

Recordó después que “en 2005 todavía” había 39% de pobreza en Uruguay y al cabo del tercer gobierno frenteamplista, “de ese 39% quedaba el 8 y algo por ciento”. “Esto significó nada más y nada menos que en 2005 había 1.200.000 compatriotas debajo de la línea de pobreza” y tras 15 años, “en el 2019 y luego de un año muy duro de estancamiento (…) 950.000 habían superado esa línea”. Es decir que solamente “nos quedaban 250.000 más o menos debajo de la línea de pobreza (…) pero esto lo olvidamos”, lamentó.

Luego comparó lo que pasó “con los salarios”, que son “el primer recurso social de justicia que tiene una sociedad” y “el más importante por lejos”. “El promedio de suba de los salarios reales del 2005 al 2019 fue alrededor del 58% (…) pero los más chicos” crecieron mucho más y “el mínimo se triplicó, subió casi 162%; hubo aumento de la distribución de la riqueza”.

Asimismo, en 2005 “había un 5% de indigentes” y en marzo de 2020 “quedaba un 0,10%”. En la misma dirección, en 2005 “había un 17% de desempleo”, que tras 15 años “se había transformado en un 8 y medio”. De “los niños, en el 2005 el 60% eran pobres” y “cuando nos fuimos, 17%”.

Del mismo modo “aumentó la cantidad de gente trabajando en más de 200.000” personas” y “en 60% la gente que se afilió a la Seguridad Social”. Entonces “pasaron cosas en el Uruguay que no cayeron del cielo”, como un “crecimiento promedio acumulado de 4%”, cuando el país venía de “60 años sin una rutina” como ésta “de crecimiento” de su economía, subrayó.

“Lo importante es lo que le pasó a la gente” y por ejemplo, por los tres gobiernos del FA “Uruguay gasta el doble de lo que gasta el promedio de América Latina” en atención de Salud. Lo reseñado “no cayó del cielo, no es obra del espíritu santo” como lo evidenció la crisis global “de 2008”, cuando “no pasó” en muchos otros países “lo que pasó en el Uruguay” de seguir no solo creciendo como economía sino distribuyéndolo socialmente.

“Uruguay fue felicitado porque tiene más del 70% de ́las sirvientas ́”, hablando en “lenguaje duro, registradas en la Seguridad Social”, distinto a “la mayoría de países de América Latina”. En este caso pasó lo mismo: “no fue porque sí” sino porque “hubo duras decisiones” políticas del gobierno.

Otro caso paradigmático remite a “los trabajadores rurales” en cuanto al “reconocimiento a sus derechos, a las 8 horas, la licencia, las horas extras, tuvieron que pasar casi 100 años sin que eso se respetara”, puntualizó.

“Nada de eso cayó del cielo” y aunque en nuestro país “mucha gente” asume que “todo esto pasó porque sí”, lo que hubo durante 15 años fue “la voluntad política” de que sucediera, como con “los Consejos de Salarios”.

El expresidente reflexionó que “es natural” que “en el andar de todos los días” estas cosas “se olviden” y no se tenga en cuenta la “voluntad política” que las hizo posible. Y añadió a la lista “el matrimonio igualitario”, “la despenalización del aborto”, asunto en el que “quienes tenían plata solucionaban” su situación cuando “todo el mundo sabía que existía y existe”, pero “como era algo feo lo queríamos tapar y condenábamos a las mujeres pobres”. Agregó “la Ley de reproducción asistida” y también “la defensa de los discapacitados, las cuestiones de género y tantas cosas”.

Y a pesar de que “se ha dicho que era horrible el costo impositivo” del país, este está “muy por abajo que el de las sociedades desarrolladas europeas”. Recordó también que “si el Estado no se preocupa por que se mitiguen las desigualdades”, como ha pasado durante varias décadas en Chile, “abajo” en la sociedad se acumulan la “postración”, los “rencores” y el “odio”.

“Se olvidan” de todo y “es bueno recordarlo cuando se empieza a recortar el ingreso (…) en 15 años por primera vez” medido “en poder adquisitivo”. “Buena cosa es de vez en cuando refrescar la memoria para tener idea de dónde venimos, dónde estamos, cuánto tenemos, cuánto tendremos”, anotó.