Mario Benedetti y las palomas del Ministro Da Silveira
10/06/2020
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La historia comienza acá. Con su gran visión Francisco Piria quería hacer de un trozo de Maldonado un gran centro turístico. Para eso fraccionó y vendió terrenos a plazos, construyó su castillo sobre la ruta 37, plantó miles de plantas viníferas, armó una bodega y hacia 1920 construyó el Argentino Hotel.

En 1892, Piria viaja por Europa seleccionando las mejores cepas para plantar un millón de plantas. Y se trajo un joven enólogo italiano, Brenno Benedetti.

Así comenzó la experiencia vitivinícola en el este del país, con un Benedetti.

Ese italiano luego tuvo un hijo, también llamado Brenno, que se dedicó a la industria vitivinícola trabajando por ejemplo en la bodega Los Cerros de San Juan, en Colonia.

La tercera generación de los Benedetti, se inicia cuando nace Mario. Lo hace en Paso de los Toros, un 14 de setiembre de 1920, el mismo año que se ponía la piedra fundamental del Argentino Hotel de Piriápolis.

Después la historia es conocida. Benedetti se transformó en escritor, poeta, dramaturgo y periodista. Integró la denominada Generación del 45, a la que pertenecieron, entre otros, Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti.

Su obra ha sido traducida a cerca de 30 idiomas.

Mario Benedetti integra con Eduardo Galeano una dupla de gran relevancia en el mundo literario. Sus obras son motivo de amplios movimientos y expresiones, desde obras de teatro a canciones y ensayos.

Benedetti trabajaba en la Contaduría General de la Nación, salía del edificio de la calle Colonia, subía por la calle Rondeau, pasaba por el frente del Taller Torres García -hoy Teatro Circular- subía recostado al Palacio Montero -más conocido por el edificio Sorocabana- y en la esquina con 18 de Julio, en el bar Sorocabana, escribió una de sus obras más relevantes: La Tregua.

Benedetti, que supo ser un burócrata, escribió desde el mismo vientre de la burocracia oriental, ese volumen de cuentos, llamado “Montevideanos” que estaría bueno que se revisara en los estudios sobre comportamiento de los uruguayos.

Una de las conclusiones: si no fuese por Piria no teníamos al escritor Mario Benedetti.
Hablé de la incidencia y el reconocimiento de Mario Benedetti.

Joaquin Sabina lo ha homenajeado y aquí habla de su poesía.

Hay un temita en el medio de todo esto: Mario Benedetti es de izquierda.

A pesar de estar instalado por encima de banderías político partidarias, Benedetti es de izquierda y -parece- que es un virus que es necesario controlar y aplanar la curva de incidencia en la población.

O sea: no hay que darle tregua al creador de La Tregua.

Las palomas

La decisión del Ministerio de Cultura de que Mario Benedetti no sea centro del Dia del Patrimonio -como se había resuelto el año pasado, por el Estado uruguayo- se enmarca en una cuestión mas profunda: el fomento y la promoción de la polarización social y política.

Una estrategia que busca el desmonte de la simbología que se identifica con la izquierda y el progresismo y construir otra cosa: una cuestión cultural mas ligada al Partido Nacional.
Hay un concepto que fue muy reiterado en la campaña electoral: venían a “unir”.

Hasta donde me da la memoria, gobiernos colorados y frenteamplistas han reconocido públicamente -por su trascendencia- a figuras de otros partidos, otorgándoles una relevancia pública de inocultable valor ciudadano.

Para no ir lejos. Hay dos monumentos a Wilson Ferreira Aldunate, uno en la explanada municipal y otro frente al aeropuerto viejo, resueltos con administraciones de izquierda.

El año pasado, el Dia del Patrimonio fue empleado para homenajear a la cantante Amalia de la Vega, una mujer de gran valía que no pertenecía a las filas de la izquierda. (Como agregado válido: por no ser de izquierda, el mundo cultural de izquierda no la tuvo muy en cuenta. Pero el año pasado, con justicia, fue reconocida con una decisión de un gobierno de izquierda, de gran relevancia cultural).

El lado oculto de la decisión

La decisión de homenajear al Dr. Manuel Quintela tiene otros trasfondos, mas allá de su inocultable trascendencia como médico, tanto que el Hospital de Clínicas se llama “Manuel Quintela”.

En forma paralela a esta decisión, se define sustituir al director del Ballet del Sodre, el vasco Igor Yebra. Yebra estaba trabajando en una propuesta del Ballet Nacional en base al texto de Benedetti, “La Tregua”.

El ministro Pablo da Silveira cuenta -el mismo día del anuncio de cambiar homenajes- ofrece públicamente esos trasfondos. Escuchemos con atención cuando hablaba de los méritos del Dr. Quintela, no solamente de los méritos médicos.

O sea: además de sus trascendentes méritos como médico, Quintela fue afiliado desde sus inicios al Partido Nacional, y llegó a cumplir funciones como practicante en el batallón de Rufino Domínguez en la Revolución de Quebracho, fue un revolucionario de lanza y divisa. Fue diputado (1897); presidente de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular (1905-1911, 1915-1919).

Fue Presidente del Jockey Club de Montevideo y de la Asociación Rural del Uruguay, también fundador en 1922 de la Sociedad Colombófila del Uruguay que se dedica a la crianza de palomas a los efectos de utilizarlas para mandar mensajes.

Entonces ¿cuál es el mensaje que da el gobierno? ¿Hacia dónde parten las palomas mensajeras del gobierno en esta instancia?

Es bien interesante porque tiene distintas direcciones.

  1.  Elimina a Mario Benedetti de las conmemoraciones del Dia de Patrimonio
  2. Se ubica en la coyuntura, homenajea a los médicos que están en la primera línea de batalla en la lucha contra el coronavirus
  3. Homenajea a un investigador universitario e involucra a la Universidad en este homenaje
  4. Involucra a la Asociación Rural
  5. En tanto Quintela fue integrante de la Asociación de Amigos de la Educación Popular, también hay un mensaje hacia lo educativo
  6. Se homenajea a un blanco.

Digamos que matan varias palomas de un tiro.

Los argumentos del gobierno

Según lo que pude averiguar, el gobierno se afirma en que no hay documento alguno que obligue al Estado uruguayo a homenajear a Benedetti en este Día del Patrimonio.

“No hay papel que nos obligue como Estado”, me dijo una fuente del ministerio de Educación y Cultura. Lo mismo dijeron desde la Comisión del Patrimonio.

Las opinión de la fundación

El anuncio del gobierno sorprendió, entre otros, a la directiva de la Fundación Mario Benedetti, que emitió un comunicado en que solicitan que se incorpore al festejo la celebración de los centenarios del escritor y de la poeta Idea Vilariño.

Hortensia Campanella es presidenta de la Fundación Mario Benedetti.

Aquí explica desde cuando se está trabajando en la propuesta del Patrimonio y cuando el Estado uruguayo comenzó a trabajar en conjunto para estos 100 años del nacimiento de Benedetti.

La señora Campanella habla también de una propuesta realizada al actual Ministerio de Educación y Cultura en donde contempla al Dr. Quintela, a Mario Benedetti y a Idea Vilariño.

Al tiempo que la Fundación Mario Benedetti le solicitó a Da Silveira una reunión, se mando al ministro un conjunto de documentos, antecedentes, videos e informaciones de prensa, en donde se habla del tema. Incluso se envió un documento firmado entre el Ministerio de Educación y Cultura con el Instituto Cervantes de España, previendo la participación de ese organismo en los homenajes a Benedetti.