˂ Volver a Portada

Info 24

LUC derogó artículo que daba rango universitario a Formación Docente y cerró el camino a crear Universidad de Educación

Logo de M24 en blanco

Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

Escuchar

Desde la Ley de Urgente Consideración (LUC) se socava “la educación futura del Uruguay” al debilitarse “la formación docente” ya que a ésta se le restringe el estatus universitario, se la fragmenta con habilitaciones por Departamento del país, se le quita la obligatoriedad de la práctica docente y se establece la renovación de acreditación universitaria cada 6 años, entre otros perjuicios operados mediante un decreto de 2020, advirtió en INFO24 Gustavo Guerrero, integrante de la Intergremial de Formación Docente.

Guerrero explicó que “el tema de la formación docente viene sufriendo” desde “la votación de la LUC un proceso grande de deterioro que cambia el rumbo en todo lo que se venía trabajando de hace unos años atrás” para “desarrollar una formación docente realmente universitaria y crear una Universidad de la Educación, que es la aspiración que tenemos la enorme mayoría de los docentes”, que sea “pública, estatal y cogobernada”.

Para significar el rumbo que la LUC está torciendo, señaló que hasta 2008 “los Centros de Formación Docente éramos una Dirección de Formación y Perfeccionamiento Docente, que dependíamos directamente de Codicen; y a partir de la Ley General de Educación pasamos a formar un Consejo Desconcentrado, el cuarto dentro de ANEP con representación docente y estudiantil electas por los órdenes en la dirección del nuevo Consejo”.

Más adelante, recordó, en el gobierno de José Mujica y en el segundo de Tabaré Vázquez no prosperaron en el Parlamento diferentes proyectos legislativos orientados a la creación de una universidad para educadores.

Ya el año pasado, continuó, “en este nuevo periodo de gobierno se envía” al Parlamento “la LUC”, megaproyecto de Ley con casi “90 artículos que tiran abajo prácticamente toda la Ley General de Educación” de 2008, lo que produce “una afectación enorme a toda la Educación en general”.

Es así que los autores de dicha súper norma “derogan el artículo de la Ley General de Educación” según el cual “ ́se concebirá a la formación docente como una educación terciaria y universitaria ́”; asimismo “se elimina la posibilidad de crear una Universidad de la Educación y se habilita a que el Ministerio de Educación y Cultura” otorgue de manera discrecional “determinadas acreditaciones de nivel universitario para instituciones públicas terciarias no universitarias que van mucho más allá de las que están en el Consejo de Formación en Educación”, al que así se debilita. Además, “a partir de la LUC se borró la representación docente en todos los organismos de la dirección de Primaria, de Secundaria y de la UTU”.

También se opera una “fragmentación de la formación docente”, en función de que una institución equis puede obtener “la acreditación universitaria” en un Departamento del país y no en otro, “una cosa totalmente absurda”. Guerrero añadió otros perjuicios. “Aparece entre los requisitos ́el cuerpo docente ́, decir cuál es el cuerpo docente que tenés para presentarte voluntariamente a ver si te dan la acreditación”, decisión que “puede ser profundamente discrecional”. Y “otro de los temas” que alarman a los docentes es requerir “ ́detalle de las prácticas con docente si corresponde ́”, soslayándose con esto que “una de las cosas que hacen más fuerte a la formación docente en este país” es la condición de “estructura pedagógica-didáctica: en los cuatro años de formación docente tenemos práctica docente”, por lo que “somos ejemplo en el mundo, y no se toma en cuenta”.

“Y otro disparate que aparece en el decreto reglamentario es, después de que te dan el nivel universitario te tenés que presentar cada 6 años a renovarlo; es como si mañana tuvieras un título de arquitecto y que cada 6 años tenés que presentarte a que te lo renueven, nunca visto; obviamente, te baja totalmente el nivel de la formación docente, nos consideran como algo que está muy lejos de ser universitario, además de la fragmentación, y nos deja muy lejos de la posibilidad de la creación de una Universidad de la Educación, ni que hablar de que sea pública, estatal y cogobernada”, anotó.

El entrevistado repudió que “hacen todo esto por abajo, porque la gente que no está metida en el tema no conoce mucho”. Por eso, “los uruguayos tienen que saber” que los gobernantes actuales “están deteriorando no solo la formación docente sino la educación futura del Uruguay”, porque “de los institutos de formación docente (…) salen los futuros (…) maestros, profesores, los que van a estar con los gurises en liceos, UTU, Magisterio”.