«Llegó la locura a la OPEP»
10/03/2020
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La caída de los precios del petróleo arrastró a todas las bolsas del mundo como consecuencia de la parálisis provocada por la epidemia de coronavirus. Sputnik habló con Rafael Quiroz, economista experto en petróleo, profesor de la Universidad Central de Venezuela.

«El efecto coronavirus ha llegado a las puertas del mercado petrolero», dijo a Sputnik el economista venezolano Rafael Quiroz, especialista en temas petroleros y profesor de la Universidad Central de Venezuela.

La decisión de Arabia Saudí de rebajar el valor del barril de crudo provocó la caída del 31%, su peor día desde la crisis financiera de hace más de una década.

La caída obedeció a la decisión de la estatal saudi Aramco de incrementar su producción para reducir los precios y fortalecer su presencia en el mercado.

El presidente Donald Trump culpó en sus redes sociales a Arabia Saudí y Rusia. «Esto es una tremendura más de Trump, que siempre juega a sembrar una especie de insidia, de resquemores dentro de la [Organización de Países Exportadores de Petróleo] OPEP», opinó Rafael Quiroz.

Trump quiere «jugar al resquebrajamiento porque ve a la Organización con sede en Viena como una enemiga del mercado libre, del mercado internacional, de la economía abierta, sin importarle en qué puede afectar esto a los intereses de los países productores de petróleo. Eso no es así, desde luego, dentro de la OPEP siempre ha habido discusión», señaló el economista.

El experto venezolano se refirió a la reunión del 6 de marzo en Viena de la OPEP+ – el mecanismo que une a los miembros de la organización y a 11 productores independientes, incluido Rusia -. Desde 2016 estos 25 países acordaron reducir la producción conjunta para defender los precios, acuerdo que fue prorrogado en varias ocasiones, pero en la última reunión no se logró acuerdo.

«Arabia Saudí hizo una corrección que tuvo que hacer a partir de mediados de 2014, cuando abrió las válvulas de la industria petrolera e inundó el mercado y no pudo ahogar los precios de la producción y a partir del 2017 empezó a hacer recortes dentro de la OPEP, cosa que siempre le ha dado resultado: la política de regular el mercado petrolero a través de los recortes de producción», señaló.

Guerra de producción

Si esta política saudí se afirma, “llegó la locura a la OPEP, espero que no sea para quedarse, porque vamos a ingresar entonces a una guerra de producción y no a una guerra de precios», lo cual «es muy delicado no solo para la OPEP sino también para el mercado mundial de los hidrocarburos», opinó Quiroz.

«El impacto a nivel global sería fuerte, porque lo que hace una guerra de producción es tumbar precios. Ahí ganan básicamente los grandes consumidores y no los productores».

La caída de los precios «toca dos variables fundamentales, estructurales»: la de consumo petrolero y la demanda petrolera. Al bajar estas, permaneciendo estables la producción y la oferta, los precios sucumben ante esta realidad, explicó el experto.

«La OPEP está frente a un momento histórico interesante, un rol que puede desempeñar como ha hecho en otras oportunidades durante estos 60 años, tiene una buena parte del control del mercado, un 47% de la producción mundial de petróleo, el 65% del petróleo total que se comercializa, el 88% de todas las reservas probadas, así que la OPEP tiene un reto por delante de diseñar una estrategia en estos tiempos tormentosos que se avecinan», destacó.

Para los próximos días «puede esperarse una mayor caída de los precios sobre todo si Arabia Saudí es fiel a sus palabras al abrir más los grifos de la industria petrolera. Esto va a atiborrar la sobreoferta petrolera, que va a ubicarse muy por encima de la demanda mundial de hidrocarburos y por consecuencia una caída inmediata y -¡cuidado!-, una estrepitosa caída del precios del petróleo».

«De estas situaciones solo se sale con racionalidad», concluyó Quiroz, quien consideró que se impone una discusión serena entre los países desarrollados y los productores, los 25 países de la OPEP+, donde se imponga «la racionalidad y la lógica».