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La victoria electoral socialdemócrata en Alemania es “un cambio relativo” porque allí “no hay nada radical” en la izquierda con chances de triunfar

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Álvaro Padrón. Foto: Javier Calvelo / Adhocfotos

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Los resultados de las recientes elecciones en la República Federal de Alemania, que con la victoria socialdemócrata tras 15 años sin gobernar marcan el fin de un ciclo de Angela Merkel al frente de la Cancillería, fueron el tema abordado en Mejor Hablar por el analista Álvaro Padrón.

Padrón explicó que “es un resultado con consecuencias aún abiertas” dado que “ahora les toca formar gobierno y elegir seguramente un canciller”, no una; “todo pinta que va a ser así”, es decir que será designado el candidato del ganador Partido Socialdemócrata (SPD), que no gobernaba desde 2005; pero se trata de “un cambio relativo” porque en Alemania “no hay nada radical” en la izquierda con chances de cosechar una victoria electoral.

En cuanto al sistema político germano “es el final del ciclo de Merkel, que fue una figura muy importante en esta etapa de la geopolítica”, desde que “le tocó” entenderse con “la crisis de 2008, (…) el gobierno de (Donald) Trump” y “el ascenso vertiginoso de China”; al gobierno que encabece su sucesor le tocará “definir qué lugar ocupan Alemania y Europa en esa disputa global” entre los Estados Unidos y la República Popular China.

“En ese sentido el próximo canciller”, que al parecer “será Olaf Scholz”, quien “finalmente fue el más votado, (…) se parece mucho a Merkel aunque sea de otro partido”; y es que “básicamente en Alemania hubo un voto muy fuerte de continuidad, diría de estabilidad más que nada”, la misma tendencia que Padrón prevé que se dé “en la política internacional”.

Ese próximo gobierno será “más progresista, no diría de izquierda”, acotó y al respecto recordó que Scholz “sigue siendo hasta el día de hoy el ministro de Finanzas” del gobierno que conduce Merkel; una foto panorámica de este resultado electoral muestra además que “cayeron los conservadores (…) La Izquierda (Die Linke) votó mal (…) los verdes subieron pero no como esperaban (…) por suerte se estancó la ultraderecha (…) revivieron los liberales que claramente les sacaron votos a los conservadores”, detalló.

“Va a surgir un gobierno seguramente complejo y que va a tener necesidad de acordar una agenda internacional y su gran asunto va a ser este equilibrio entre China y Estados Unidos y ahí creo que va a recuperar un poco más de autonomía en relación a la política norteamericana y sobre todo va a intentar marcarle a (Joe) Biden una cancha que no le pudieron marcar a Trump y con eso intentar recuperar un poco del protagonismo de Europa, que está muy menguado en la agenda internacional”, resumió.

Es esperable que en los temas de migraciones y rechazo a la xenofobia, un gobierno liderado por el SPD “va a tener una sensibilidad especial, (…) en esa agenda va a poner mucho énfasis, va a intentar sobre todo evitar que siga capitalizando ese discurso la ultraderecha”, un discurso de neto corte “nacionalista” y proyectado a sembrar “el miedo” a inseguridades varias.