La controversial vida de Frida Kahlo: ¿un ícono del feminismo?
07/07/2020
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Su imagen con las cejas tupidas, una vincha de flores en la cabeza y trajes típicos mexicanos están presentes en camisetas, posters, cuadros y murales. Frida Kahlo se ha convertido en un ícono pop y también de la moda y del arte. Pero ¿fue realmente un símbolo de la lucha feminista?

Este 6 de julio se cumplen 113 años del nacimiento de Frida Kahlo, mujer que en vida recibió un mayor reconocimiento en EEUU que en México, país donde fue opacada por el talento de su esposo, el pintor Diego Rivera. Su vida estuvo cargada de sufrimiento físico y emocional y por un constante desafío a los roles impuestos para una mujer de la época.

«La mejor forma de presentarla es como ella se concebía a sí misma: una pintora de caballete cuyo pincel fue capaz de retratar las tensiones internas de una mujer que sufrió físicamente, de una mujer enamorada. Además, pintaba paisajes y artesanías mexicanas y mujeres vestidas con trajes tradicionales, algo que la vuelve muy original por su pintura nacionalista», contó Héctor Zagal, escritor mexicano, ensayista y profesor universitario, dedicado a la divulgación de la cultura nacional.

Hija del fotógrafo alemán Guillermo Kahlo y de la mexicana Matilde Calderón, Frida nació en el pueblo de Coyoacán, donde se ubica su museo, La Casa Azúl. A los 6 años contrajo poliomielitis —causada por el virus de la polio— que le produjo una discapacidad en su pierna derecha.

«Este fue su primer contacto con el dolor. Su padre y algunos médicos la animan a hacer ejercicio y ella comienza a jugar al fútbol, deporte exclusivo para varones. Esta elección marca que tiene un temple muy sólido, que desafía desde muy joven el rol tradicional de una mujer», añadió el divulgador.

Otro ejemplo de esto es cuando se convierte en una de las primeras en ingresar en la Escuela Nacional Preparatoria de México, en una época en la cual lo que se esperaba de las mujeres era que estudiaran solo lo necesario para ser buenas esposas y amas de casa. Pero en su relación con el pintor Diego Rivera, su lado feminista queda opacado por el amor tóxico.

«Ella rompe con el estereotipo de la mujer objeto, ejerce su sexualidad libremente, incluso se ha especulado sobre si fue lesbiana. Pero hay un matiz, porque tuvo una relación tormentosa con Rivera. Frida sufría por sus infidelidades, le cocinaba. Esto hace que no sea del todo un estandarte del feminismo», concluyó Zagal.

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