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Inversión inmobiliaria de La Tahona en Salto sería 13 veces menor a lo prometido, según estudio


El proyecto de inversión inmobiliaria ́El Milagro ́ del grupo ́La Tahona ́ en Salto prevé unas cifras y una demanda de fuerza de trabajo que superan con creces los cálculos reales de un estudio encargado por la Intendencia de Salto, y se ubicaría en medio del cinturón productivo que rodea a la capital departamental, advirtió Osvaldo Sabaño, integrante del Grupo de Estudios Territoriales recién creado en el Cenur de la Universidad de la República.

El Grupo académico está integrado por docentes de disciplinas y áreas como Arquitectura, Agronomía y Ciencias Sociales “preocupados por este tema” y que “han trabajado” previamente alrededor de “algunos fenómenos asociados a estos procesos que se denominan de segregación socio-territorial”, explicó Sabaño. ́El Milagro ́ prevé, según sus promotores, una inversión de 660 millones de dólares en 3 padrones rurales que han sido re-categorizados a urbanos y que suman una superficie total de 568 hectáreas.

“El otro extremo de la segregación es la auto-segregación, en concreto de los barrios privados, y en este caso estamos frente a un proyecto, que se denomina mega- emprendimiento, que tiene como dato general que de alguna manera encanta a quienes lo escuchan, unos montos de inversión y de creación de empleo extraordinarios en base a un proceso de re-categorización de suelo, o sea transformar suelo rural, productivo, en suelo urbano, para su aprovechamiento de forma prácticamente extractiva, de explotar un recurso, que es la ciudad, de forma extractiva”, describió.

Se trata de “procesos de valorización extraordinaria de suelos. La bibliografía habla del entorno de 10 veces el valor original (…) pero la realidad concreta es que a veces esos valores son superiores” a dicha decuplicación. “La importancia de este proyecto en particular viene por diferentes lados”, desde el “fenómeno social” hasta el “territorial”, indicó.

“Es un proyecto que se enclava al sur del baipás de la ciudad. La ciudad de Salto tiene una estructura urbana claramente contenida en sus límites administrativos pero que también son límites geográficos que permiten un funcionamiento adecuado de la ciudad. Y esto incrementaría esa superficie en un 20% aproximadamente, cuando sabemos que la tendencia de las ciudades para ser eficientes es que tienen que ser concentradas, no deben ser dispersas a nivel territorial porque eso insume un costo -recordó- en infraestructuras y en servicios asociados que lo termina pagando la gente”.

Además, ́El Milagro ́ se edificaría “en un enclave productivo, un cordón hortofrutícola que rodea la ciudad de Salto” y así “se clavaría como cuña dentro de esa estructura productiva”. Debido a su emplazamiento, “el impacto que se genera en este tipo de emprendimiento está asociado directamente al centro turístico de Termas del Dayman. En concreto, lo que existe hoy día ahí son naranjales en estado de abandono, organización productiva” ya dispuesta y “está rodeado de otros productores que han hecho el cambio varietal para producir” y que de hecho lo hacen “en forma constante. Pero aparte, esta estructura productiva está enclavada en una cuenca que está rodeada de otros elementos productivos” como “grandes superficies de paneles solares (…) hortofruticultura (…) lechería”, avisó.

“Es un proyecto de loteo de 2.500 lotes en régimen de urbanización de propiedad horizontal (UPH), el formato de los barrios privados de Canelones, Maldonado, Rocha, Colonia. Y después hay 5 ́macrolotes ́, que se les denomina, pero no se sabe bien cómo serían ni qué características tendrían, destinados a servicios vinculados al Turismo y la Educación, pero siempre en carácter de alto estándar, la vivienda social no se asocia”, anotó. “Hemos escuchado que de la recuperación de las plusvalías que esto genere, eventualmente algo se podría invertir en vivienda social, (pero) es muy raro atacar las consecuencias de un problema sin atacar las causas”.

Sabaño advirtió también que “no sería 660 millones de dólares el monto de inversión sino que ese sería el flujo de dinero que se pondría eventualmente en movimiento si se construye, en el periodo de 10 años, 2.500 residencias de alto estándar con su consiguiente fraccionamiento en esta zona”. En rigor, “el monto de inversión según el estudio que una constructora” realizó “para la Intendencia (…) sería en torno a 50 millones de dólares” durante dicho lapso. “Y lo mismo con la mano de obra”, la cual “estaría asociada fundamentalmente a la construcción de vivienda (…) a razón de 5 personas por vivienda (…) algo así como 1.250 personas al año y habría otras manos de obra asociadas en temas de infraestructura (…) algo así como 100 puestos de trabajo más (…) eso lleva a que alcancemos 1.350 puestos de trabajo anuales”, que al cabo de 10 años y “si las personas trabajaran solo en un año, se acumularían los 13.500 puestos que se mencionan”, calculó.

“Estamos frente a un escenario muy distinto del que se promete, más allá de los cuestionamientos que realizamos, que también en su momento fueron acompañados por Fucvam y la Sociedad de Arquitectos, de lo que representa el emprendimiento en el enclave territorial en que se propone”.