Hugo Bai y Rodolfo Saldain debatieron sobre el sistema de Seguridad Social y coincidieron en que las ganancias de las AFAP son excesivas
10/07/2020
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Entrevistados en InterCambio el economista Hugo Bai y el abogado Rodolfo Saldain, ambos estudiosos de los temas del Trabajo y la Seguridad Social, analizaron y debatieron en torno a los desafíos que tiene planteados el sistema previsional nacional y las perspectivas de superación de éstos.

Bai destacó que “no comparto el diagnóstico” según el cual existe un riesgo inminente o muy cercano de que está “por quebrar el sistema”, diagnóstico que “no es buen compañero para discutir”. En cambio, sí piensa que existen “desafíos” para la “sostenibilidad” del mismo y comparte la perspectiva de que “el momento de cambiar es ahora” porque si esto se deja para “más adelante”, obligará a que los “cambios” se hagan de “forma mucho más radical”. Esto es lo que resumió como “la ventaja de poder anticiparse”.

Subrayó los “avances” logrados en los años más recientes en materia de “cobertura y suficiencia” del BPS y luego abordó, junto a Saldain, las fortalezas del sistema, entre las que mencionó justamente “los cambios de los últimos años” porque generaron esas mayores capacidades. Agregó “el mojón” que representó “la reforma de mediados del ´90” y le sumó “un gran cambio” como fue “la Ley de Flexibilizaciones del 2008”, un factor “muy importante en reducir brechas intolerables”, por ejemplo “de género”.

Luego abordó las debilidades y entre estas citó que “todavía el sistema es fragmentado”, a lo que añadió “cierta opacidad con los subsidios, que van para un lado y el otro” y luego mencionó la falta de paquetes básicos de prestaciones a las que se sume otras basadas en la capacidad contributiva.

Después dijo que “no está en discusión el componente mixto” del sistema, pero señaló “el fracaso del régimen de ahorro individual”, al que formuló varias críticas. “En el 2017 fueron 54 millones de dólares” los beneficios acumulados por las AFAP, mientras que “el Banco de Seguros” ha asumido “una mochila muy pesada” para garantizar los pagos de esas empresas.

Más adelante, Bai y Saldain debatieron sobre los aportes desiguales de hombres y mujeres al régimen previsional de reparto del BPS, aportes que favorecen a las mujeres para el abogado, opinión con la que discrepa Bai.

El abogado, por su parte, resaltó como problema severo del sistema la “trayectoria” de su “presupuesto”, que resulta “incompatible con la sustentabilidad económica y financiera”, situación que torna “urgente abordarlo”. La “evolución demográfica es el principal factor”, apuntó.

Entre las fortalezas, “una bien importante” que mencionó es “el consenso” de los partidos políticos en que la Seguridad Social “es parte esencial de la cohesión social”. Añadió que “la cobertura es otra” fortaleza y marcó una tercera en que “hoy hay mucho acumulado” en conocimiento del tema, “en el ´95 había muy poco estudio y muy poca gente trabajando” en el área.

Sobre la Ley de 2008, analizó que si bien en aquel entonces “efectivamente había problemas con el requisito de 35 años para configurar causal jubilatoria, (…) para corregirlo se acumularon dos medidas” como “la prueba testimonial en 2006” y la propia Ley de 2008, derivando todo en “una ingobernable situación” como la actual, a su juicio. “La reforma del 2008 no fue en sentido correcto”, resumió con palabras “de Danilo Astori”. “Cambió la trayectoria del gasto público” hasta ser “exponencial”, precisó.

Al referirse a las debilidades del sistema, coincidió con los primeros puntos señalados por Bai, aunque defendió el régimen privado de “capitalización” individual por considerarlo necesario. Después advirtió especialmente que “la mochila de hijos y nietos va a ser muy grande” en los años y décadas siguientes al efecto de financiar el sistema previsional, “es muy injusta la perspectiva” porque “recae fundamentalmente sobre la gente más joven”.

Saldain diferenció entre los conceptos de “sistema de reparto” y “justicia” previsional; habló de las dificultades de las cajas paraestatales y de la inconveniencia de que las tres no hayan sido integradas al sistema mixto; y aseveró que “no se justifica que haya regímenes diferentes”, los que fueron creados por “la fuerza y el poder” de determinados “sectores” profesionales y laborales, que “es el origen de esta segmentación de los sistemas”, anotó.

Sobre el régimen de capitalización, admitió como elemento “cierto que la competencia por afiliados” entre las empresas “no funcionó”, lo que “se vio tempranamente”, pero “cuando eso ocurre el regulador debe actuar” y en el caso uruguayo durante “25 años (…) no se hizo nada”, criticó. Después coincidió con Bai en que “las ganancias fueron por arriba de lo razonable”. “No soy partidario de mantener el sistema actual de seudocompetencia”.