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Grupo Asesor Científico Honorario sugiere ampliar clases presenciales: efectos adversos del cierre escolar son indudables
10/11/2020

Por intermedio de un comunicado, los investigadores que integran el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) sostienen que el riesgo de daño para niños y jóvenes sería peor en caso de volver al aislamiento. Esta recomendación es en respuesta a una solicitud realizada por el Ceip (Consejo de Educación Inicial y Primaria).

El comunicado emitido por el GACH señala que las autoridades de la Educación y del ministerio de Salud Pública, deberán acordar una instrumentación del protocolo en cada centro de estudio.

Del análisis y la revisión científica, el grupo de expertos que asesora al gobierno para evitar la propagación de la pandemia del covid-19, indican que «los niños se contagian y enferman» de este virus, «en menos proporción que los adultos».

«Los niños no son grandes transmisores. En los informes epidemiológicos del MSP se expresa que los niños se ubican fundamentalmente al final de las cadenas, lo que orienta a que no juegan un rol importante en la transmisión de la enfermedad».

Aunque de acuerdo a su informe, «pueden transmitir el SARS-COV-2, especialmente a partir de los 10-12 años. El riesgo nunca va a ser cero».

En tanto, el GACH recuerda que «la UNESCO se ha expresado en igual sintonía apoyando a los países en sus esfuerzos por mitigar el impacto negativo del cierre escolar, en particular para las comunidades más vulnerables y desfavorecidas, alentando a la continuidad de la educación para todos a través del aprendizaje presencial y a distancia».

Y añade: «Destacan como efectos colaterales: malnutrición, falla de aprendizaje, deserción educativa, estrés de educadores y de padres, menor cuidado de niños, mayores costos económicos para las familias, ausentismo de trabajadores esenciales, mayor violencia y explotación infantil, aislamiento social».

«La pérdida de relaciones con compañeros se ha asociado con depresión, inseguridad, ansiedad, trastorno adaptativo y estrés postraumático. La convivencia forzosa en un entorno familiar, con padres que sufren problemas económicos y de salud mental, expone a los niños al riesgo de sufrir comportamientos violentos. Las medidas de distanciamiento social son un factor de riesgo probado para el estrés y abuso infantil», expresa otro de los tramos del comunicado.

Además, subraya de forma categórica: «los cierres educativos aumentan las desigualdades y resienten los sistemas de protección a la infancia, donde los maestros, junto al sistema sanitario, cumplen un rol clave.

El informe recomienda, finalmente, que es posible disminuir de 1,5 m a 1 m entre los niños en clase, en tanto refuercen medidas de intervención no farmacológicas.