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El Viaje

Grecco y Arteta, de la agrupación Fosalba del SMU: convocamos a todos los colegas a votar, a fortalecer la democracia del Sindicato Médico
29/05/1919
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Entrevistados en InterCambio el presidente del Sindicato Médico (SMU) y miembro de la histórica agrupación Fosalba, Gustavo Grecco, y la también dirigente gremial e integrante de Fosalba Zaida Arteta, hablaron sobre varios de los principales temas profesionales y sindicales del sector a la luz de las elecciones de autoridades que el SMU realizará este jueves 30.

Aproximadamente 8.000 médicos de todo el país están habilitados para ejercer su derecho al sufragio en su gremio representativo. La instancia se desarrollará mañana jueves entre las 07:30 y las 20:00 horas en la sede montevideana de la organización. “Convocamos a todos los colegas a votar, a fortalecer la democracia del Sindicato”, convocó Grecco.

Sobre el contexto en que tienen lugar estos comicios, el presidente del SMU señaló que “las referencias a las políticas del país han estado permanentemente en los intercambios de campaña”. “La agenda está contaminada, cargada” por la campaña político-electoral nacional y en general “nos incide el marco político nacional” y también el “regional”.

Al mismo tiempo, el actual es un “momento político en que la despolitización” ha ganado espacio, “la vemos y la medimos” como otra expresión de algo que “pasa con la sociedad y a los médicos nos pasa eso”.

Lo ejemplificó recordando que “el año anterior”, marcado para el SMU por un intenso proceso de negociación colectiva, “solo el 13% de los médicos sabían que estábamos negociando Consejos de Salarios”. “Y cuanto más jóvenes, menos” estaban enterados de ese proceso.

Grecco relacionó esta realidad de relativo reflujo con la actividad profesional y las elecciones del SMU, conjunto que “requiere otras herramientas de fortalecimiento” y entonces “por eso, algunas de nuestras propuestas” desde la agrupación Fosalba consisten en “un seguro de responsabilidad civil” para el trabajo y “un servicio de biblioteca”.

Desde “el punto de vista salarial”, más allá de ciertos núcleos con ingresos muy elevados e incluso millonarios, “hablando de promedios (…) hay grupos de médicos que ganan mal” en términos relativos, ya que “no somos de los colectivos que ganamos peor ni mucho menos” en nuestro país.

“El salario real médico ha crecido un 55% del 2005 para acá (…) en todas las áreas” y “en ASSE superaron el 300%”. Pero también “necesitamos romper la brecha salarial entre el sector público y el privado” de la Medicina. Además, “ganar dinero no es trabajar bien ni calidad de trabajo”.

Sobre ese último aspecto, puntualizó que “es un derecho del usuario ser asistido por un médico actualizado”, asunto relevante porque “el conocimiento médico cada dos años va cambiando” por el avance del saber general y el conocimiento especializado. Pero esa actualización debe ser garantizada “por el Sistema” de Salud y “no” depender “del médico”.

Este tema refleja “un debe que tiene nuestro Sistema y no ha podido avanzar”, tal como “la fragmentación del Sistema no ha logrado converger hacia la universalización” de la atención y los servicios. El camino pasa por profundizar lo hecho y no por retroceder, dado que “el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) es uno de los grandes logros que hemos tenido”.

“Se ha avanzado muchísimo en inversión presupuestal para ASSE”, dotando al prestador público de Salud con un presupuesto de “1.100 millones de dólares”, aunque lamentablemente “no se ha traducido todavía en términos de eficacia y eficiencia en la gestión” de ese presupuesto.

Al mismo tiempo, “tenemos mucho recurso humano mal utilizado” y “mal distribuido” entre Montevideo y el Interior de la República, y la superación de esto “requiere una política (…) de estímulo” para desconcentrar profesionales hacia el Interior, en donde la cantidad de médicos por habitante es casi cinco veces menor que en la capital del país.

Grecco apuntó “tres cosas” indispensables a ser profundizadas para dinamizar el avance del SNIS como construcción social permanente: “la reestructura de ASSE es un capítulo fundamental”; otro es “la complementación” entre prestadores y servicios, “hay que migrar del concepto de orgullo de ´mi mutualista´ hacia el de orgullo de ´mi sanidad´”, capítulo que incluye “la racionalización de recursos en Medicina, humanos y tecnológicos”; “y un tercer aspecto es cómo el país resuelve” la cobertura universal de “los fármacos de alto precio” y de la “alta tecnología”, para cuya adquisición el Estado ha hecho hasta ahora “una negociación pésima con la industria por la que todos terminamos pagando precios altísimos”.

Después el presidente del SMU habló de la polémica en torno a la re-categorización del acto médico negociada en la citada ronda colectiva del año pasado. Reseñó el proceso de negociación, sus resultados, las discrepancias económicas con los prestadores privados y apuntó que “cuando se nos acusa de que firmamos rebajas salariales, de ninguna manera” fue así. “Son hipótesis de quienes quieren destruir al SMU (…) y su representatividad” para preservar “sus privilegios” derivados directamente del cobro de miles de pesos por cada intervención.

Consultado por la negativa de los ginecólogos de Salto a realizar los abortos consagrados por Ley, Grecco afirmó que “la objeción de conciencia es un derecho humano fundamental” garantizado “por la Constitución de la República” que desde el SMU defienden. “Lo que no podés hacer, es no respetar el derecho de una paciente” a interrumpir voluntariamente su embarazo. “Tenés que derivar” el caso “para que el derecho de ese paciente sea respetado”, en definitiva “para que un derecho no pisotee el otro”.

Arteta, por su parte, respondiendo los mismos temas planteados en la entrevista, puntualizó que “el SMU nuclea a la enorme mayoría de los médicos” del país. Esto es una realidad que trasciende determinadas “circunstancias” de coyuntura, como ésta en la que “algunos anestésico-quirúrgicos se desafiliaron” para fundar otra entidad en la que “tienen una estructura distinta a un gremio”, por ejemplo “no tienen derecho al voto”.

Se trata entonces de “una circunstancia histórica momentánea”, remarcó, afirmando que para la gran mayoría de médicos uruguayos el SMU “es la herramienta” colectiva sectorial “y el interlocutor válido en los Consejos de Salarios”. Tan es así que “los temas que aborda el SMU como institución, atraviesan los temas del país” tal como refleja el clima electoral del gremio.

Sobre la evolución del SNIS, la infectóloga y sindicalista señaló “dos variables muy importantes” a enfocar hacia la profundización: una es “la calidad de la atención”, o sea “de lo que hacemos dentro del consultorio”, siendo que “hay mucho para mejorar en eso” ya que “también los trabajadores médicos estamos desconformes” con la propia práctica profesional; en esta variable resulta crucial “la formación constante”, siendo “verdad que tenemos colegas que necesitan tener un sistema” que les facilite el “poder aggiornarse en algunas cosas”, por ejemplo “la medicina hoy tiene esta herramienta de la humanización” de la atención.

Simultáneamente, “el otro pilar” destacado por la entrevistada “para avanzar” en el SNIS “es la gestión de los procesos”, apuntando a minimizar y eliminar “las superposiciones” de servicios; si bien “hoy las personas tienen acceso a una calidad básica” de atención y ello representa “un avance importantísimo”, debe recordarse que la reforma sanitaria “es un proceso” y la dinámica de la Salud exige “poner un acelerador al proceso”.

Acerca de la necesidad de mejorar la distribución de profesionales estimulando su radicación en el Interior, coincidió con Grecco y añadió que “también es verdad” que por parte de “los prestadores” privados “no hay llamados ni contratación directa”. Esto “es algo realmente preocupante” que “habla no de lo macro sino de lo micro de cada prestador”, razonó.

En cuanto a los tratamientos de patologías graves y afecciones terminales con medicamentos de alto precio y con alta tecnología, Arteta indicó que “hay una diversidad enorme en esto que llamamos de alto precio”, diversidad que comprende “casos extremos” en los cuales cabe la pregunta: “¿cuál es el valor de extender la vida de una persona?”, reflexionó. Anotó además que “quizá la mayoría de las judicializaciones no son esa situación extrema (…) que se pone como ejemplo y se polariza” por otras razones.

Al igual que su colega, fustigó el hecho de que “teniendo la posibilidad”, para adquirir fármacos de “altos precios, de hacer compras conjuntas, el gobierno definió no hacerlo y comprar directamente a la industria”.

Más adelante se refirió también a la negociación colectiva del año pasado y puntualizó que “a nadie se le rebajó el salario”. Atribuyó a “la contienda electoral” sectorial y nacional “las acusaciones” de negociar rebajas.

En materia de objeción de conciencia, Arteta fue taxativa al expresar que como profesional de la Medicina, “lo que no tengo derecho es a maltratar a las personas porque piensan diferente”, así como tampoco “a complotar entre profesionales” para que una paciente que quiera abortar “no tenga una solución”, ni tampoco “a tratar de evangelizar” a los pacientes en los consultorios. “Es inaceptable”, resumió al respecto.