"Francia continuará, junto con sus socios, defendiendo sin descanso su agricultura y su soberanía alimentaria", explicaron desde el gobierno francés, opuesto a la firma de un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
Con la confirmación del acuerdo técnico entre el Mercosur y la Unión Europea, una nueva fase de la negociación entre ambos bloques emerge tras 25 años de diálogo, idas y vueltas. Pero este paso aún no es ni definitorio ni el definitivo.
Ya Francia adelantó su postura: está en desacuerdo. Así lo recogió El Observador en la misma jornada que fue suscrito el documento, este viernes 6 en Montevideo, por los presidentes del Mercosur y la titular de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen.
"Solo los Estados (miembros) en el Consejo podrán autorizar la firma del acuerdo, que aún debe ser ratificado. No hay ningún efecto jurídico y los Estados no están vinculados por el anuncio del fin de las negociaciones", recordaron las autoridades francesas.
Lo acordado en Montevideo este viernes 6 es el “documento técnico” que deberá ser ratificado por los parlamentos de todos los países que integran tanto el Mercosur como la Unión Europea.
Primero llegará la revisión jurídica, luego la traducción oficial. Posteriormente, la ratificación parlamentaria por los 27 estados europeos y los 4 sudamericanos. Pasará al Parlamento Europeo y recién después de todos estos pasos, se firmará oficialmente el documento.