Fiscal Darviña Viera: niñas y adolescentes objeto de explotación sexual “son víctimas aunque no se reconozcan como víctimas”
17/07/2020
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Entrevistada en InterCambio la fiscal Darviña Viera, al frente de la Operación Océano, habló de este caso de explotación sexual infantil y juvenil por personas de alto poder adquisitivo y elevada posición social.

Viera reiteró la puntualización que viene haciendo desde el inicio del caso en cuanto a que “no estamos frente a una red” de explotación sexual, y luego reseñó la sucesión de denuncias e investigaciones parciales que a ella le permitieron llegar a las evidencias y testimonios para configurarlo. “Y como son delitos complejos, interviene Interpol”, precisó al respecto.

Contó que “las personas adultas se conectaban con las adolescentes, individualmente, a través de las páginas” web de avisos clasificados de contactos. Destacó que con la forma reservada de llevar el caso “estamos tratando de proteger a las víctimas, que por ahora son 15”, víctimas que “no son todos adolescentes, hay niños también”. Los adultos formalizados por victimarios son 21 y no se conocían entre sí, mientras que “los niños y los adolescentes en algunos casos se conocían, en algunos casos eran amigas”.

Viera habló después de los plazos legales de investigación y de las edades de las víctimas. “Hay casos en que van a buscarlas al liceo de tarde”. El de Océano es un caso de “mercantilización del cuerpo de las adolescentes”, quienes “son víctimas aunque ellas no se reconozcan como víctimas” dado que “hay una relación totalmente desigual, una asimetría de poder”.

Confirmó que “sí, en la mayoría de los casos” la estrategia de la defensa legal de los imputados ha apuntado a establecer la idea de que éstos no son victimarios sino víctimas de formas de engaño vinculadas a la edad de las víctimas. “Este caso va a ayudar a visibilizar socialmente el delito”, indicó.

La entrevistada desarrolló el tema de la reserva manejada por la Fiscalía para evitar que “la investigación fuera empañada”, un criterio guiado por “una intención de proteger a las víctimas y proteger la investigación”. Luego aclaró que “no hemos recibido ninguna presión, por ahora no”.

Sobre características de las víctimas, dijo que “en este caso tienen una vulnerabilidad” evidenciada en que “sin duda hay algo que las lleva a estar en estas páginas, a estar en soledad si se quiere”. Apuntó que además “en la mayoría de los casos la familia no sabía” de la situación y reflexionó sobre “las redes sociales” y determinados recaudos que deben “tener los padres”.