Evo Morales en InterCambio: “no hubo fraude, inventaron el tema de fraude para dar un golpe”
06/06/2020
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Entrevistado en InterCambio el legítimo y constitucional Presidente de Bolivia, Evo Morales, habló de la construcción del proceso nacional, popular y soberanista que condujo desde el gobierno hasta el golpe de Estado, explicó el papel de la nacionalización de los hidrocarburos en ese desarrollo con equidad y confirmó su confianza en que más temprano que tarde volverá a Bolivia a impulso de la próxima victoria electoral del MAS.

Morales enfatizó en que “gracias al gobierno y al pueblo argentino” se encuentra en condición “de refugiado” político en la República Argentina, pero “esperamos que sea por corto tiempo” y que pueda volver a Bolivia tras una próxima victoria electoral del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Compartió su “preocupación por esta pandemia” que no obstante “mucho depende de cómo los gobiernos” deciden “enfrentar” el asunto y el caso de “Bolivia deja mucho que desear” en cuanto al manejo social y sanitario.

“La pandemia mata por virus y el gobierno mata por hambre” dado que “la dictadura es con corrupción, con privatización, con nepotismo” y “en corto tiempo ha empezado a endeudar” al país.

Además “no hay recaudación” y se golpea a “las empresas públicas para privatizarlas”, resumió la situación.

Graficó que en el desplazamiento forzado de su gobierno, fue operado un triple golpe constituido simultáneamente por “un golpe del gringo al indio”, “un golpe a nuestro programa económico” y finalmente “un golpe al litio”.

Los factores golpistas internos “primero no aceptan un indígena presidente” guiado por la meta estratégica de “cambiar Bolivia”, al punto de que “dicen ´hemos estudiado para dominar al indio´”. Subrayó “sobre todo la presencia de Estados Unidos (EEUU) en este golpe” y recordó que “hemos derrotado tres golpes de Estado en estos 14 años” de gobierno hasta fines de 2019.

Al respecto reseñó que primero “Unasur derrotó uno” de esos intentos golpistas en pleno auge progresista regional; que luego el segundo intento ocurrió cuando desde el gobierno “hemos demostrado” que era posible transformar el país “sin el sistema capitalista (…) y que Bolivia crecía económicamente” sin intervención de factores internacionales; y “el tercer golpe es ahorita” cuando “el litio va a ser” el gran “energético del mundo” y “EEUU no perdonó que lo industrialicemos sin privados” y sin privados estadounidenses, ya que “quiere tener el control de los recursos naturales”.

Graficó que cuando el gobierno del MAS asumió funciones por primera vez, en 2005, “el salario mínimo era como 50 dólares” y que “nosotros los dejamos con más de 300 dólares”. Evocó el proceso de dos largas décadas en el que “desde el movimiento indígena dijimos (…) ´hay que tener un instrumento político para liberarnos´” en términos generales de soberanía nacional y en particular en materia energética, “y ahí rompimos esta doctrina norteamericana” según la cual los sindicatos debían ocuparse solo de cuestiones reivindicativas y estar al margen de lo político nacional.

El resultado de esa definición programática de nacionalizar los recursos energéticos y esa orientación de hacerlo apoyados en una amplia base popular, fue que las ganancias por la explotación y la exportación de los hidrocarburos saltaron de “3.000 millones de dólares” en dos décadas a “38.000 millones de dólares” en los 15 años de gobierno del MAS. “Con eso redujimos la pobreza y la desigualdad tremendamente” y estatizaron “los servicios básicos (…) especialmente agua, luz, comunicación”.

Sobre el proceso electoral que derivó en su expulsión de hecho de la Presidencia y el golpe de Estado que interrumpió el gobierno constitucional del MAS, resaltó que “llegué a la Presidencia gracias a la verdad y gracias a la honestidad” y que las bases sociales del gobierno reclamaron “´que siga Evo para seguir consolidando´” el proceso de transformaciones del país, entonces ahí fue que “acepté esa nueva reelección”, puntualizó.

Entre la causas principales de la efectividad del golpe, además del uso de la fuerza, el terror y el dinero, también resultó decisiva la debilidad del factor subjetivo dado que como “dijeron” varios referentes sociales de su entorno, “´lamentablemente no hemos ideologizado a las nuevas generaciones´” en los 15 años en que “13 millones de bolivianos pasaron a la clase media”.

Sobre el dinero, ejemplificó el Presidente legítimo de Bolivia, “puedo confirmar” con conocimiento de causa que llegaron a ciertas oficinas de las Fuerzas Armadas “paquetes de plata” para ser distribuida entre algunos militares, dinero que “viene de EEUU” y tanto fue así que “al oficial subalterno que ha visto” esos paquetes “le amenazaron” oportunamente.

Morales puntualizó que en las últimas elecciones “no hubo fraude” sino “inventaron el tema de fraude para un golpe” de Estado. Después habló del contexto actual en el hermano país sudamericano y de la preparación para las próximas elecciones, etapa en curso que no es sencilla para recuperar posiciones y avanzar porque “cuando los gringos muerden, no sueltan”.

Más adelante, el histórico líder sindical y político de los cocaleros del ´Trópico de Cochabamba´ graficó con cifras cuánto poder adquisitivo ha perdido la población trabajadora durante solo un semestre de dictadura.

Luego explicó la interrelación de variables jurídicas y políticas que en este momento intervienen en su situación personal como presidente desplazado por la fuerza y en la posibilidad de retornar al país. Ratificó su confianza en que de todos modos volverá porque el MAS ganará los siguientes comicios. “El pueblo reacciona” y se observa que “los que participaron en el golpe de Estado” están “sorprendidos y arrepentidos” por el curso de los hechos.