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Es Brasil el que lleva a Uruguay a proponer la rebaja arancelaria y flexibilizar el Mercosur, sostuvo la analista Viviana Barreto
27/04/2021
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Barreto recordó que en la conferencia de ayer el canciller Francisco Bustillo sostenía que Uruguay tiene la gran oportunidad de dispararse solo y lo vinculó a lo expresado por referentes del gobierno brasileño que pedían reivindicar la postura ideológica de los «chicago boys», de abrirse al mundo unilateralmente. «Atrás de esta propuesta veo una gran carga ideológica», afirmó.

Ayer Uruguay ingresó formalmente su propuesta de flexibilizar el Mercosur, lo cual cuenta con el respaldo de Brasil, de cara a la reunión donde se tratará este asunto en la ciudad de Buenos Aires en la segunda quincena de mayo.

Al respecto la licencia en Relaciones Internacionales, Viviana Barreto, habló con «El Menú del Día» y dijo que lo que se presenta como una propuesta de nuestro país con apoyo del gigante del norte de Sudamérica «no es tan así».

Barreto explicó que, al revisar la prensa, informaciones que circularon en el marco del 30 aniversario del Mercosur y actividades que se desarrollaron en el Senador brasileño, la propuesta ya estaba presente en la órbita del gobierno de Jair Bolsonaro.

«Es Brasil el que lleva a Uruguay a realizar esa propuesta conjunta de rebaja del arancel externo común y flexibilización de las condiciones de negociación externa», aseguró.

La propuesta que se presentó en el Mercosur y que se pretende discutir en la capital del país platense, consiste en rebajar el arancel externo común. Esto es un acuerdo entre los Estados parte que en conjunto establecen líneas arancelarias, impuestos, a los bienes extramercosur que ingresan al bloque.

En este sentido, detalló que existen productos locales intra zona que se les dificulta competir en igualdad de condiciones con bienes similares europeos, norteamericanos o asiáticos, por lo que se les cobra impuestos, sino no podrían subsistir.

La especialista indicó que hasta el momento no hubo transparencia en cuanto a la información sobre el porcentaje de rebaja de este arancel, aunque advirtió que por informes de prensa se ha hecho público que la misma sería de un 10% para todos los bienes, sin distinción y sin plazos previstos.

«Es una propuesta fuerte que tiene más un contenido de convicción ideológica, de apertura económica y la confianza que la libre competencia va a permitir que sobrevivan las actividades productivas más eficientes», afirmó.

La analista en relaciones exteriores dijo que este asunto es problemático para el desarrollo de las actividades económicas del Mercosur.  Fundamentalmente Argentina – y también Paraguay – no comparten esta propuesta, aunque sí están a favor de rediscutir el marco del relacionamiento comercial externo del bloque regional, pero negociando por sector productivo, para analizar qué sector está en competencia con el resto del mundo.

El otro plano de la propuesta implica analizar el plan de negociación externa del Mercosur, lo que públicamente se ha denominado como la «flexibilidad».

Este plan, indicó Barreto, es complejo ya que se establecen bloques de países con los que acordar un cronograma de acciones, por ejemplo, se indica una lista de éstos con los cuales hay un proceso avanzado de negociaciones y hay intención de concluirlas, como el caso de la Unión Europea o la Asociación Europea de Comercio.

Además, hay un conjunto de países con los que se acordó el inicio de negociaciones, como el caso de Indonesia y Vietnam o con aquellos que el Mercosur acuerda iniciar en conjunto conversaciones para visualizar si existe un interés de negociación bilateral.

En este caso, los países más relevantes son Estados Unidos, China, Japón, Reino Unido.

«Es necesario que a treinta años del Mercosur discutir fortalecer los planes de inserción comercial del bloque (…) pero paradójicamente se establece que de no haber acuerdo para avanzar en conjunto con estos u otros países, los Estados del Mercosur pueden avanzar unilateralmente», añadió.

Consultada acerca de la posibilidad de que esta flexibilización resulte en un mal negocio para Uruguay, Barreto opinó que este mecanismo no tiene aspectos positivos, aunque señalaba como favorable que el bloque analice en conjunto un plan de negociación con el resto del mundo.

«Lo que no es auspicioso de esta propuesta es que a la vez que se hace ese compromiso de esfuerzo conjunto se establece una cláusula que es como si dijéramos, vamos a hacer el esfuerzo para acordar, pero si no acordamos hacemos lo que cada uno quiera (…) esto tendría que ser una preocupación para Uruguay», subrayó.

«El gran desafío de Uruguay es torcer esa matriz primaria extractiva de inserción en el mundo por la cual básicamente exportamos materias primas de origen agropecuario e importamos bienes con trabajo incorporado (…) el 85% de las exportaciones en Uruguay son de origen agropecuario (…) son en esos sectores donde se generan menos cantidad de empleo, peores remunerados y grandes condiciones de informalidad», sintetizó.

La profesional manifestó que en instancias en las que se precisa negociar con mayor integración para establecer marcos claros de cómo se conforma el Mercosur, la propuesta de flexibilización trae incertidumbre, ya que se afirma que se avanzará en un plan conjunto, pero si no funciona se hará de manera bilateral.

«Es un sálvese quien pueda donde los estados menores como nuestro país tienen las mayores condiciones de ser los grandes perdedores de este proceso (…) atrás de esta propuesta veo una gran carga ideológica (…) donde nuestro país queda en un momento de la economía global muy complicado con el proteccionismo campeando en todos lados, en solitario para negociar con el resto del mundo», concluyó.