Equipo técnico nacional construyó 50 respiradores de emergencia que podrán usarse apenas se cumpla etapa de chequeo y revisión unitaria
21/05/2020
https://www.m24.com.uy/wp-content/uploads/2020/05/20200521-respiradores.mp3

Entrevistado en InterCambio el director del Proyecto de Respiradores Neumáticos Modulares de Emergencia, Pablo Díaz, habló de este dispositivo creado por técnicos y científicos uruguayos con apoyo y financiamiento de la ANII como aporte a la lucha contra la pandemia.

Silva explicó que el hecho de que estos respiradores “se puedan hacer en 30 días”, guarda relación con que “la palabra Emergencia sigue estando en el diseño” y haya sido elegida por sus creadores para su denominación, ya que el objetivo es que “en la pandemia” este dispositivo “pueda resolver una situación de emergencia”.

Después explicó aspectos técnicos del funcionamiento, como la relación entre la ventilación del respirador y los ritmos de respiración de las personas, por la necesidad de “acompasar la respiración del aparato (…) con la persona” que vaya a usarlo.

Explicó también que “podríamos llegar a tener un equipo competitivo a nivel comercial”, aunque “hay que ver cómo quedan las cosas después de la pandemia” y todavía “no sé qué viabilidad económica tiene” el producto.

Sin embargo, enfatizó, la iniciativa y la creación del dispositivo “surge como colaboración y como ayuda” de este grupo de personas al haber asumido que debían “aportar una solución” local con trabajo propio.

Informó que toda la información utilizada durante el proceso de creación de este equipo, está siendo “totalmente” abierta a quien quiera conocerla y eventualmente usarla para generar otra solución, y dado que “no pretendemos hacer ningún negocio con esto”.

Hasta ahora son 50 los respiradores terminados y disponibles, pero “no están en funcionamiento entre otras cosas porque lo que hay que hacer ahora”, antes de ponerlos en uso, es “una especie de chequeo y revisión de estos equipos en forma unitaria”, proceso en el cual “el LATU va a estar” presente, si bien resta determinar si participarán otras entidades o empresas.

Con respecto a “los costos, los tenemos que afinar porque primó” el criterio sanitario y cooperativo en la gestación y desarrollo de los dispositivos. Destacó que “la ANII invirtió unos 100.000 dólares en 25 equipos”, si bien “ese costo está relativamente inflado porque hay cosas que se pueden optimizar” en cuanto al uso de insumos disponibles en el país, indicó. “Le agradecemos infinitamente a la ANII porque es una quijotada”, remarcó.