EN VIVO

1 seg
|
1 seg

El Viaje

En El Salvador el lawfare se está aplicando «de la manera más cruda y salvaje»
12/03/2020
https://www.m24.com.uy/wp-content/uploads/2020/03/200311-02-TELE-EL-SALVADOR_1.mp3
Descargar Audio

«El Salvador vive un momento de grave retroceso democrático, el más grave desde la firma de los acuerdos de paz en 1992», dijo a Sputnik Sigfrido Reyes, expresidente de la Asamblea Legislativa por el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). También denunció el uso del lawfare en su contra y de otras figuras de la izquierda.

El 9 de febrero el presidente Nayib Bukele copó la Asamblea Legislativa con apoyo militar y policial. Quería la aprobación de un préstamo de 109 millones de dólares para financiar su Plan de Control Territorial, que busca mejorar la seguridad.

A un mes de esos hechos, 30 organizaciones no gubernamentales dieron a conocer una declaración pública bajo la consigna de que el «9F es un día para no olvidar y no repetir».

Consideran que «las acciones ordenadas desde la Presidencia son una violación muy grave de la Constitución, y constituyen un peligro para nuestra democracia y libertad».

Para Reyes «desde el Gobierno y otras instituciones estatales como la Fiscalía General y la Corte Suprema de Justicia se ha desatado una terrible persecución política contra figuras emblemáticas de izquierda, que prácticamente anula derechos constitucionales, políticos y civiles de personas que por cuestionar al régimen de Nayib Bukele son perseguidas».

«El momento más álgido sin duda lo constituye el de la ocupación militar del Congreso por orden del presidente, en una acción verdaderamente rechazable desde todo punto de vista», indicó el entrevistado.

Pasado, presente y ¿futuro?
Pará Reyes, Juan Carlos se trata de un Gobierno con un ejercicio autoritario del poder. «No tolera la crítica, quiere criminalizar a cualquier opositor pero particularmente a la izquierda, por que ve en realidad que es la única oposición», afirmó Reyes.

El también expresidente del Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones (PROESA) durante el último Gobierno del FMLN (2014-2019) definió a Bukele como alguien que «quiere gobernar sin oposición, imponiendo sus ideas y con un estilo confrontativo con el que quiere anular al resto de los poderes públicos».

Destacó que el país centroamericano «había logrado caminar por la senda de la democracia después de un conflicto armado muy sangriento, en el que la sociedad pagó un alto costo para abrir esta etapa».

En este sentido lamentó el hecho de que «hoy vemos un retorno al militarismo, al autoritarismo» , con la persecución de opositores.

El político salvadoreño expresó que más allá de cierto apoyo popular que mantiene el mandatario, los meses transcurridos desde que llegó a poder (junio de 2019) «demostraron su verdadera esencia (…) la gente está despertando y lo que sucedió el 9 de febrero puso en claro que este régimen no tolera la oposición ni contrapeso en el ejercicio del poder político».

Lawfare, capítulo salvadoreño

Actualmente Reyes es considerado prófugo de la Justicia en su país, que lo investiga por delitos de fraude, peculado y lavado, los cuales habrían sido cometidos durante su gestión en PROESA.

Su defensa, a cargo de Pedro Cruz, sostiene la inocencia frente a todos los cargos y asegura que los casos se irán desmoronando ante la falta de pruebas.

«La utilización del sistema judicial para perseguir opositores políticos se vive en estos momentos en El Salvador de manera álgida», denunció el entrevistado.

«Nos habíamos acostumbrado a ver a la Fiscalía y al Tribunal contra Lula da Silva y otros dirigentes del PT en Brasil, contra el expresidente [Rafael] Correa y su vicepresidente Jorge Glas y otros dirigentes en Ecuador, lo hemos visto contra Cristina Fernández en Argentina y últimamente lo vemos aplicado contra Evo Morales y otros dirigentes del MAS en Bolivia», enumeró.

«Lamentablemente la estrategia de lawfare está tomando mucha fuerza en América Latina y hoy se está aplicando en El Salvador de la manera más cruda y salvaje», agregó.

Reyes contó que está siendo perseguido por el Gobierno a través de sus aparatos judiciales y que le «armaron casos ficticios fabricando pruebas, construyendo delitos totalmente absurdos, inexistentes, imposibles de cometer».

Como exmandatarios y funcionarios progresistas son enjuiciados, la figura de los delatores, testigos protegidos, entre otras denominaciones que reciben, también están a la orden del día en su país, en acotó Reyes.

«A estas personas se les extorsiona con largas penas de cárcel y privarlos de sus derechos si no repiten el libreto que la Fiscalía ha construido previamente», afirmó.

«El acompañamiento mediático se vuelve indispensable en esta estrategia porque previo a la acusación penal se montan campañas contra los dirigentes progresistas y de izquierda. Todo esto obedece a patrón continental y hoy en dia es el turno del El Salvador», sentenció Reyes.