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El Viaje

El presidente del Codicen quiere “mejorar y optimizar” la alimentación escolar mientras el gobierno lo cuestiona
13/07/2020
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Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS.

En una entrevista realizada por el sitio de Comunicación Presidencial, el presidente del CODICEN, Robert Silva, aseguró que durante la pandemia la educación pública estuvo a la altura de las circunstancias porque, entre otras cosas, a través de los comedores «atendió a todos quienes requirieron un plato de comida». El ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, había cuestionado el gasto que insume este servicio.

“En el peor momento de la crisis, cuando la incertidumbre y el temor reinaban, la educación pública uruguaya mantuvo abiertas más de 700 escuelas, con maestros y funcionarios que entregaban la vianda diaria a las familias que iban a solicitarla para sus hijos», expresó al portal de Presidencia el titular del CODICEN, Robert Silva.

El jerarca recordó que la alimentación escolar, un servicio que cumple 100 años, siempre atendió a todos quienes requirieron un plato de comida. En este sentido, aseguró que «no solo se va a mantener ese servicio, sino que se mejorará y optimizará, porque entiende que los recursos públicos deben brindarse a todos, pero, en particular, a quienes más lo necesitan».

Estas declaraciones fueron expresadas en el marco del anuncio de Silva por la extensión de días y horarios que está previsto realizar a partir del 3 de agosto en Primaria, Secundaria y UTU, luego de las vacaciones de invierno.

A principio de junio el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, dijo al semanario Búsqueda que había hallado “ineficiencias” en el sistema de alimentación escolar, ya que había detectado un “problema de calidad” en el gasto educativo.

“En ANEP se estaban distribuyendo diariamente bastante más de 200.000 raciones de comida diarias. Ni bien se suspendieron las clases, se hicieron registros para ver qué familias con dificultades para asegurar una alimentación correcta de sus hijos pidieron los nuevos servicios que se están haciendo, y se constató que estamos en 60.000. ¡Sesenta mil, en plena crisis, con caída del empleo y del ingreso de las familias!”, dijo.

Si bien el ministro expresaba que había que repartir mejor, “sin dejar de darle de comer a nadie que lo necesite”, se preguntaba: “¿No será que no se estaba repartiendo de la mejor manera la cantidad de comida que cuesta cantidades formidables de dinero al cabo del año?”.