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Todo Por La Misma Plata

El drama de Ana Bristiani y el arte como crónica de epidemias
01/04/2020
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Voy a tratar de contar los detalles de una obra. Se trata de un cuadro pintado por Juan Manuel Blanes en 1871 en plena epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires.

La obra se puede ver en el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo.

La figura iluminada es una mujer tendida en el suelo, vestida de blanco. Un cuerpo horizontal desarmado en el piso. La luz ilumina a su bebe, que tiene sus dos manitos depositadas sobre el cuerpo inerte.

En el eje vertical de la foto el doctor en leyes José Roque Pérez, y junto a él, el médico Manuel Argerich. Ambas figuras en contraluz enmarcadas en una puerta que da al exterior y por donde entra la luz.

La pobre vivienda habitada por italianos está ubicada en el barrio Alto (hoy San Telmo). Era un área de conventillos e inmigrantes.

El retrato de la desgracia se completa con un hombre muerto en una cama, al costado derecho de la obra, un adolescente –hijo de la pareja muerta- mirando a los dos hombres de negro, y entre los dos profesionales asoman dos cabezas de hombres que están afuera de la vivienda, uno de ellos tapándose la nariz y la boca.

En el piso de la miserable vivienda, un piso de ladrillos, una taza volcada y una cuchara. Debajo de la cama del hombre muerto, un baúl, típico de inmigrantes.

Los dos hombres “ilustres”, formaban parte de la Comisión Popular de Salubridad que ayudó al gobierno nacional durante la epidemia de fiebre amarilla ocurrida en Buenos Aires en 1871.

El doctor Argerich –que está en el cuadro- moriría días después a consecuencia de la epidemia. Fue uno de los pocos médicos que se quedó en Buenos Aires combatiendo la epidemia.

La mujer inerte, tendida en el suelo con su vestido blanco, se llamaba Ana Bristiani, italiana.

La obra de Blanes –una crónica gráfica de la gran desgracia que cobro 13 mil vidas- se llama “Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires” y pocos meses después fue expuesta en el viejo Teatro Colón. La exposición generó una gran conmoción pública: la gente hacía largas colas y pagaba una entrada solidaria para verla. Cada quien tenía un familiar, amigo o conocido que había muerto en aquella epidemia.

La obra de Blanes provoca un gran golpe emocional apenas uno recorre detalles de la misma.

Con esa técnica que había aprendido en Florencia, Blanes logra conmover y, quizás, provoca un llamado a la solidaridad social en tanto en esa obra están los pobres –sacudidos por la muerte y la desgracia- y dos hombres relevantes de la alta sociedad bonaerense, uno de ellos fallecido en cumplimiento de lo que entendió era su deber. Las epidemias y la muerte no se detienen en la puerta de los castillos, ni sabe de clases sociales. Las epidemias son democráticas.

La obra dice: el muerto, ese muerto, podes ser vos. O la propia italiana muerta, podes ser vos. (Fíjense que paradoja: una italiana caída por una epidemia, en momentos en que aquel país que dejó para una mejor vida, se sacude con esta epidemia del coronavirus).
La emblemática obra «Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires», del pintor uruguayo Juan Manuel Blanes, pertenece a la colección del Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo.

Las artes plásticas como cronista de las desgracias

A lo largo de la historia del arte, aparecen estos cronistas de la realidad ante ausencia de fotografía –los dibujantes, los grabadores los pintores- que dejaron su testimonio, su crónica gráfica, de epidemias y catástrofes diversas.

Quizás Francisco Goya –pintor y gran grabador español- sea una referencia relevante a la hora de un repaso por las obras de artes de las calamidades. Vivió entre los años 1746 y 1828.

Hay un conjunto de obras de Goya que son tétricas, pero una, “El corral de los apestados”, es una hermosa y dramática composición de los enfermos en un hospicio en donde el, enfermo, estaba internado.

Obra de Goya, en el hospicio de afectados.

Este recorrido visual por el arte y las desgracias, tiene que detenerse en una obra emblemática ubicada en el cementerio de Pisa. Se trata de la obra “Triunfo de la Muerte”, pintado al fresco en la segunda mitad del siglo XIV, en el que unos caballeros muy elegantes esquivan horrorizados los cadáveres, probablemente provocados por la peste negra de 1348 a 1350.

«Triunfo de la Muerte», Cementerio de Pisa, Italia: pintado al fresco en la segunda mitad del siglo XIV.

También en Italia vale la pena detenerse en la obra de Tintoretto, en Venecia, llamada “San Rocco atacado por la peste”.

«San Rocco atacado por la peste», de Tintoretto, en la Iglesia de San Rocco, Venecia.

Otro ejemplo. Nicolás Poussin hizo una gran obra, con la ciudad conmovida por sus habitantes muertos y vivos conviviendo en un cuadro dramático. Esta obra se encuentra en el Museo del Louvre, en Francia.

Una plaga representada en la obra de Nicolás Poussin que guarda el Museo del Louvre.

Parece obvio decirlo, pero las epidemias en la antigüedad tienen mucho que ver con la mugre, la falta de aseo y el crecimiento de las ciudades. La ausencia de salubridad, de canales de saneamiento, traían estas epidemias. (Me detengo en este asunto de las ciudades y que será motivo de otra columna. Llama la atención que el drama se repita, pero con otras características.

El coronavirus nace en una gran ciudad, Wuhan. Una ciudad nueva, con 11 millones de habitantes, hermoso lugar para que se propague cualquier virus, al sumársele la globalización del turismo. Las grandes urbes son motivo de fundamental atención crítica como forma de vida. El fenómeno ya venía siendo observado por arquitectos, ambientalistas y urbanistas. Pero hoy más que nunca. Pero eso será motivo de otra columna.

Volviendo al arte y a la fe –elemento central por estos días, porque la fe es hija de la confianza en algo o en alguien-, los venecianos tuvieron particular devoción por los santos protectores de las epidemias, dada la frecuencia de ese fenómeno en el Renacimiento.

En la iglesia a Nuestra Señora de la Salud en Milán, el altar representa a la Virgen de la Salud que defiende a la ciudad de una peste, alegorizada por una mujer espantosa. La epidemia aludida es la de 1630, que también golpeó a Milán.

Dos ejemplos muy conocidos.

La artista y paisajista uruguaya Analía Sandleris puso su foco en un artista, Pieter Brueguel, artista alemán nacido en 1525 y muerto en 1569 y lo explica de esta manera.


Obra de Brueguel, “El triunfo de la muerte”.

Analia Sandleris destaca a Edward Munch, tan conocido por su obra “El grito”. Munch era noruego, nació en 1863 y murió en 1944.

Edward Munch, obra “La niña enferma de tuberculosis”.

Las pestes de nuestra época

La representación del cuerpo doliente por el cáncer aparece en muchos trabajos, tanto pictóricos como fotográficos.

Hay instalaciones por ejemplo que aluden al preservativo como forma de protección de la transmisión del SIDA.

Lo interesante es como el exterior sacude los adentros del artista. Hijos de esa contemporaneidad interpelante, las obras discurren en el interior y se vinculan con los “virus” interiores, los propios demonios que nos habitan.
Anahid Hagobian es artista uruguaya. En las últimas semanas ha trabajado este tema del coronavirus, naturalmente desde su propia peripecia vital como artista.
Anahid nos lo cuenta.

Parece claro que tras ver estas obras, las mencionadas y las que cada uno de nosotros puede rastrear, uno ya no es igual. Son conmovedoras, provocadoras, sensibles.

Y cada uno, entonces, le pone su sensibilidad y peripecia vital, al observar. La obra habita a cada uno con su particularidad.

Las obras vienen a ser un informe, una crónica con un conjunto de datos, planos y matices hijos de su tiempo. Cada obra, entonces, debe medirse en esa dimensión: la contemporaneidad y la conmoción que genera en el artista. La obra es el artista y es quien la observa.

Anahid Hagobian, obra surgida desde esta pandemia del coronavirus.

Linng Cardozo
1º de abril de 2020

Materiales consultados

Las infecciones y otras enfermedades. Dr. Ricardo Topolanski.

Diez imágenes de la peste: lo que la historia del arte puede aportar a la conciencia colectiva. La Nación.