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Universidad de la Plena

El coronavirus y los debates encubiertos
18/03/2020
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Tres miradas sobre el coronavirus

1) La libertad, el bien común, los derechos y los intereses individuales.

Uno de los aspectos más relevantes que aparece en este fenómeno del coronavirus, es el de la libertad. Surge una fuerte tensión -de carácter filosófico- entre la libertad, el bien común, los derechos y los intereses individuales.

Para ser más claro: hay una corriente extrema del liberalismo que manda mensajes minimizando la epidemia, casi un “manéjese como pueda”. “El coronavirus existe pero usted manéjese en el marco de su libre albedrío y su libertad individual”, puede ser una síntesis. Algo de eso está ocurriendo en Gran Bretaña y Brasil.

Hay otra corriente en donde lo colectivo importa. Y ahí comienzan a aparecer palabras como “solidaridad”, “derechos”, “bien común”, “Estado”.
Hace pocos días aquí en InterCambio hubo una muy interesante entrevista a las investigadoras en Filosofía Luciana Soria y Fernanda Diab, de la Universidad de la República.

Analizaron desde la perspectiva de la Filosofía Política el discurso del presidente Luis Lacalle Pou al asumir funciones como tal el 1 de marzo en el Palacio Legislativo.

Las académicas, destacaron dos aspectos. El primero es que en las palabras del mandatario “se sustituye el discurso de los derechos por el discurso de la libertad”, y con una idea o imagen “de libertad estrictamente individual”.

El segundo aspecto es que “en ningún momento aparece el concepto (…) de solidaridad” ni ningún otro elemento que refiera a la pertenencia social, comunitaria o colectiva.

El modelo o concepto que atraviesa todo el discurso del presidente es el de “libertad negativa, porque supone ausencia de interferencias, de restricciones”, dijeron las investigadoras.

Ahora bien, también está el concepto de “libertad positiva”.

¡Y vaya ocurrencias de la vida! El Estado ausente o neutro tuvo que aparecer con fuerza en el discurso y la práctica del gobierno del doctor Lacalle, incluso la palabra “derecho”, la palabra “solidaridad” y el “bien común”.

En un conjunto de conferencias de prensa, sobre todo por parte del Secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, estas ideas estuvieron arriba de la mesa y esta decidida acción del Estado -en todas sus líneas- opera en contra de la concepción de la “libertad negativa”, o de un Estado “neutro”.

2) Las clases sociales y las enfermedades.

El segundo elemento al que me quiero referir es las enfermedades y las clases sociales. Sobre este asunto hay mucho material. Me voy a detener en algunos aspectos.

En 1920, el sanitarista norteamericano Charles Edward Amory Winslow elaboró el concepto clásico de salud pública. Desde su perspectiva, la enfermedad, y por ende la salud, deviene como un fenómeno estrechamente ligado a las condiciones de vida de la población, que sólo puede ser explicado por medio de un enfoque integral y sistémico.

Sin embargo, consideraciones de diversa índole entre las que se hallan los intereses de los grupos de poder, han posibilitado que aún persista en algunos sectores la óptica individual.

Otros autores tienen una mirada interesante, socializando las causas de las enfermedades. Entonces dicen: es necesario actuar sobre las causas: distribución de la riqueza, acceso a los bienes y servicios básicos como la educación, el empleo, la vivienda, la ropa, la alimentación, el abrigo, la paz y la seguridad ciudadana.

Así la salud rebasa lo personal, individual y aislado, se vincula a lo económico.

En síntesis: no es lo mismo vivir en el barrio Marconi que en Carrasco.

Esta mirada biosocial está muy acentuada en el sistema sanitario uruguayo. Por algo el Sistema Nacional de Salud generalizó el esquema de atención Primaria: cerca de la gente, en el territorio.

Simplificando -y aun asumiendo que pueda incurrir en algún error por esa simplificación- no es lo mismo el dengue, infecciones respiratorias severas, contaminaciones o el cólera que el coronavirus. En los primeros casos, hay una población más expuesta -sectores bajos o medios bajos- y en el coronavirus en el origen se ubica en sectores medios altos y altos. Recuerden lo que dijo el ministro de Salud Pública en los primeros días de esta epidemia: ingresará por el aeropuerto.

3) La salud, el estado y el mercado.

El Presidente francés, Emmanuel Macron, en cadena nacional el pasado 12 de marzo, hizo una interesante intervención, sobre estos temas.
Macron, que se presenta como un liberal, fue durante años afiliados al Partido Socialista.

En su intervención en la cadena, habló de “solidaridad” y “fraternidad”, dos de los tres pilares de la Revolución Francesa. «Lo q ha revelado esta pandemia es que la salud gratuita, nuestro Estado de bienestar, no son costos o cargas, sino bienes preciosos, (…) y q este tipo d bienes y servicios tienen q estar fuera de leyes del mercado”, dijo.

Se advierte, entonces, que Macron está más inclinado a compartir pensamiento con las dos expertas en filosofía que estuvieron en Intercambio y no con el presidente Lacalle.

Recuerden que ambas expertas recordaron que esas concepciones de un Estado neutro “es la gran contradicción” ya que “no es cierto que exista una concepción neutral”, especialmente porque esas concepciones defienden un fuerte maximalismo en cuanto al Estado coactivo y gendarme.

En cuanto al Estado específicamente, “la pregunta es si el Estado desregulado garantiza (…) a las más vulnerables determinadas condiciones” de ejercicio de las diferentes libertades, reflexionaron las expertas.

Vayamos a otro lugar. Se trata de comparar estados, estados mal llamados “neutros” o estados presentes.
Veamos los sistemas de salud de Estados Unidos y Cuba.

Sicko, es un famoso documental del cineasta documentalista y también escritor estadounidense Michael Moore.

En esta película -severamente castigada y perseguida en Estados Unidos- Moore se mete de lleno en ambos sistemas. ¿Cómo lo hizo?

Llevo a Cuba a varios estadounidenses que trabajaron en Nueva York cuando explotaron las torres gemelas, bomberos y asistentes de salud.
Quedaron muy afectados por el polvo. El sistema de salud estadounidense no los trató adecuadamente además de ser un servicio extremadamente caro para los ingresos de estas personas.

Moore los entrevistó en Estados Unidos y luego los llevo a Guantánamo porque descubrió que a los presos de Al Qaeda los trataban mejor que a los estadounidenses. Pero no tuvo éxito. Entonces los llevo a La Habana.
Aquí escuchamos un tramo de lo que dice esta película, traducción mediante.

Linng Cardozo
18 de marzo de 2020

NOTAS.

1.El déficit fiscal como “religión”. La canciller de Alemania, Angela Merkel, dijo que en coyuntura ni le hablen de déficit fiscal. En la UE el déficit fiscal permitido es el 3.5% del PBI. Las decisiones de algunos países de esa región, para combatir el detente económico, superará ampliamente ese límite.

2.La economista uruguaya Gabriela Mordecki, dijo que “enfrentar el coronavirus y reducir el gasto (público) es imposible”.

3.El gobierno uruguayo resolvió que el Estado interviniera en el mercado produciendo barbijos y alcohol en gel. Un gobierno que se había manifestado en contra de las intervenciones en la economía.

4.En algunos países desarrollados está pasando lo siguiente con el parate económico: en Italia, los canales de Venecia y ríos están mas claros por la ausencia de turistas; a fuentes y arroyos vuelven los cisnes; en algunos pueblos desiertos (gente en cuarentenena) los animales salvajes deambulan en las calles.

5.El diario francés Le Figaro habló en su edición del martes último, de la caida de algunos paradigmas.

6.Un amigo italiano, que vive en Bruselas me sugirió leer a Konrad Lorenz, un investigador del comportamiento humano.

Material consultado

    • La salud, estados unidos y cuba
      Sicko, el famoso documental en EEUU del cineasta documentalista y también escritor estadounidense Michael Moore. (Trozo de la película en donde se compara el sistema de Salud de Estados Unidos con el de Cuba) Año 2007.