El 9 de julio de 1973, la CNT, el Frente Amplio y un sector del Partido Nacional convocaban a movilizarse a 18 de Julio a las cinco de la tarde
09/07/2020

La convocatoria decía: «A las cinco, en 18, entre la Libertad y la Independencia». El libro «Tiempos de dictadura» de la periodista y ex directora de Canal 5 Virginia Martínez cuenta que el periodista Ruben Castillo desde Radio Sarandí llamaba a participar, mientras dio lectura al poema de García Lorca, Llanto por Ignacio Sánchez Mejía, que repetía «a las cinco en punto de la tarde».

La multitud gritaba «Tiranos temblad», señala el libro escrito por Virginia Martínez, mientras, cuenta, «carros policiales suben por la avenida Agraciada, hay disparos y gases lacrimógenos, comienza la represión». La dictadura civil y militar llevaba menos de dos semanas de vida y de inmediato la central de trabajadores había convocado a la huelga general.

La gente corría y se dispersaba por las calles adyacentes y volvía a la avenida principal del centro de Montevideo. Los helicópteros sobrevolaban 18 de Julio y se susitaban enfrentamientos en las esquinas de 18 y Convención y Julio Herrera y Río Negro.
Muchos iban detenidos al Cilindro Municipal, donde hoy se ubica el Antel Arena. «Se habla de dos mil presos. Un comunicado del ministerio del Interior informa que, en la movilización, calificada de asonada, fueron detenidas 418 personas», dice la investigación de la periodista.

La dictadura detiene al general y presidente del Frente Amplio, Líber Seregni, y a los dirigentes frenteamplistas el general Víctor Licandro y el coronel Carlos Zufriategui.

En tanto, la Juventud Uruguaya de Pie (JUP), hombres de civil con brazaletes blancos, asaltan el diario El Popular, destrozan el local y detienen, junto a uniformados, a unas 129 personas.

Dos días después, el 11 de julio, la CNT levantaba la huelga general y el nuevo régimen recluta a civiles a los que designa en un gabinete ministerial, «integrado en su mayoría por políticos blancos y colorados».