Economista argentino Ricardo Aronskind: en áreas como medicamentos y leche el Estado debe intervenir porque monopolios tienen súper ganancias
13/02/2020
https://www.m24.com.uy/wp-content/uploads/2020/02/20200213-economistaarg.mp3

Entrevistado en InterCambio el economista argentino Ricardo Aronskind, habló de la muy delicada situación financiera que el gobierno de Alberto Fernández heredó del anterior encabezado por Mauricio Macri y que debe manejar en un contexto trágico marcado por el hambre y la pobreza de muchos millones y el chantaje que los acreedores externos imponen al país.

Aronskind reseñó el pasado más reciente que condujo a este presente como antecedente más inmediato, cuando “en abril de 2018 Argentina se queda sin acceso a los mercados” globales de deuda y entonces “el FMI” decide ayudar a un gobierno “neoliberal” afín con “un préstamo absurdo, desproporcionado”, tan solo “para que llegue a las elecciones” siguientes.

El gobierno de Macri llegó sin caer a esa instancia pero la perdió, y ahora “a este gobierno” peronista de vocación nacional y desarrollista “le toca enfrentar una situación insostenible desde el punto de vista financiero”. Pero esto último, señaló críticamente Aronskind, “no está claramente explicitado en la opinión pública” y entonces “la gente” en general “no tiene claro qué se está jugando” ni la gravedad de la circunstancia. Y claro, “los medios de comunicación difunden la posición de los bonistas”.

En ese marco, “el discurso del ministro de Economía de ayer” ante el Congreso dejó entrever que “el gobierno está percibiendo una desubicación muy profunda de los acreedores”, que presionan para cobrar ahora sin considerar en absoluto la delgadez del hilo que mantiene estable al país. “Me parece que vamos a un choque”, cada vez más inevitable, dados “estos desplantes que le hacen parte de los bonistas al gobierno argentino”.

Por la histórica actitud especulativa y antinacional del sector privado monopólico que se alimenta de la enorme riqueza argentina, “el liderazgo público es fundamental en la economía” como único motor generador de la inversión pública y el gasto social indispensables para agrandar el mercado interno, dinamizar la economía y así incrementar la recaudación del Estado.

Pero ese camino de recuperación nacional requiere necesariamente acordar un cronograma de pagos con los acreedores que le deje margen al gobierno para destinar capital a la inversión y el gasto públicos, posponiendo vencimientos hasta que el Estado haya recaudado lo suficiente como para desembolsar hacia el exterior sin ahondar la crisis ni extender la miseria. Y las señales de los acreedores y los mercados son de intransigencia.

De destrabarse el bloqueo que cada hora ahoga más al pueblo más empobrecido y al Estado como tal, el camino a seguir pasa por “des-dolarizar la economía”, por “des-monopolizar” rubros esenciales de la economía y “después tiene que lanzarse un gran paquete de obra pública muy bien pensado”. Entonces “esas actividades van a empezar a generar empleo”, a incrementar “el salario” y a mover el conjunto de la economía.

En ese punto, “el gobierno” debería asumir un fuerte liderazgo político ante los monopolios para frenarlos cuando empiecen a trasladar las mejoras de empleo, ingresos y consumo a las cadenas de precios. “En algunas áreas como los medicamentos” y “la leche” el Estado deberá intervenir en forma directa porque los monopolios y oligopolios “tienen súper ganancias”.