Diputados Goñi y Pasquet debatieron en InterCambio sobre Proyecto de Ley que despenaliza intervención médica para facilitar muerte de sufrientes
24/07/2020
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Entrevistados en InterCambio los diputados Rodrigo Goñi y Ope Pasquet, del Partido Nacional y el Colorado respectivamente, debatieron sobre el Proyecto de Ley de Pasquet orientado a despenalizar la acción médica que facilite la muerte a personas sufrientes y conscientes que así lo dispongan.

Pasquet puntualizó que “el fundamento último” de su iniciativa legal “es la libertad individual” y el ejercicio de ésta para poder “disponer de la propia vida” en situaciones límite como “enfermedad incurable” e “irreversible” y “sin esperar hasta el final de la enfermedad”, evitándose así “el sufrimiento físico” que acarrea al enfermo y “el sufrimiento moral” del entorno social.

Mirado desde el lugar de quien padece, apunta a “que un profesional” de la disciplina médica “me ayudara a terminar con eso” sin que cometa un delito, como ocurre actualmente, y sin que el sufriente arriesgue situaciones peores, para él y su entorno, vinculadas a distintas formas del suicidio. “No vamos a considerar delito la conducta del médico que los ayuda a morir”.

El legislador colorado rechazó la “falsa oposición entre cuidados paliativos y eutanasia”, reivindicando que “las dos cosas” son complementarias y que cada persona debe disponer de ellas como opciones, de modo que “la que decide es la persona, es el eje de todo el razonamiento” del Proyecto de Ley porque “los cuidados paliativos no pueden resolver todas las situaciones”. “En el cáncer de pulmón la persona muere muy mal”, citó como ejemplo.

Además, legislando en esa dirección “no estamos inventando nada” porque tanto “la eutanasia” como “el suicidio” en nuestro país se realizan a diario “clandestinamente”. Entonces, propuso, “vamos a transparentarlo” y “a darle garantías” para que la persona decida y que el médico no sea penado.

Enfatizó que “el Proyecto no les impone a los médicos ninguna obligación” y el médico actuante “no necesita alegar la famosa objeción de conciencia”. Remarcó que la iniciativa prevé que puedan elegir la muerte sólo personas “mayores de edad y psicológicamente aptas”, y subrayó que “el Estado no tiene derecho” a coartar a las personas su derecho a apartarse de la vida.

Recalcó que eso puede garantizarse al “no considerar delito determinada conducta” médica, camino mejor que “esta situación de hipocresía” vigente a la que se añade la “desigualdad evidente” de recursos entre aquellos que pueden pagarse un viaje “a Suiza” para terminar con su vida y quienes no.

Goñi, por su parte, consideró que “la legalización de la eutanasia y el suicidio no es la respuesta adecuada” a dichas situaciones de sufrimiento y que para éstas hay “ofrecimientos que el Estado sí puede hacerle” a la persona, por ejemplo “los cuidados paliativos” y “el acompañamiento”.

“Están en juego acá dos derechos tan fundamentales para la persona como la vida y la libertad”, y contra ambos “atenta” la iniciativa de Pasquet, opinó. Agregó que “los países” en los que fueron “legalizados” la eutanasia y el suicidio son aquellos donde “los cuidados paliativos funcionan peor”.

Asimismo, señaló “razones económicas” que desaconsejan seguir el camino propuesto por su colega colorado, punto que ejemplificó con algunos exámenes que impone el Covid-19. Por “la vía de los hechos, con las restricciones económicas que tienen las instituciones hoy”, la eutanasia será “una vía que va a abrirse” en forma recurrente por los prestadores para bajar costos de atención. Y tenderá a practicarse con “los más vulnerables, los que no tienen familia, los que están más solos” y los más carentes.

Al mismo tiempo y en el plano del ejercicio de la Medicina, “el Código de Ética Médica” establece que “está mal” facilitar la eutanasia.

De ahí que “creemos que esta puerta” a ser abierta por la iniciativa de Pasquet si es votada, “también les hace un daño enorme a los médicos” desde que “las normas éticas no existen porque sí” sino que expresan “un principio básico (…) de la conducta” y “la actuación de los médicos”. Goñi ve razones de más por las que “el Estado no tiene que intervenir en facilitar la muerte”.