Cómo celebran los pueblos andinos el Día de la Pachamama
03/08/2020
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El 1 de agosto se celebra el Día de la Tierra, el festejo más popular de los pueblos originarios del norte argentino, Bolivia y Perú. Se realizan ofrendas en honor a la naturaleza que varían según la región. Te contamos cuáles son los principales rituales y cómo será la celebración de este año en el marco de la pandemia.

El día de la Pachamama es el Día de la Tierra dado que ‘pacha’ en los idiomas originarios Aymara y Quechua significa tierra, mundo, universo. En las regiones donde se celebra, el 1 de agosto marca el fin de la época seca y el inicio de la temporada de lluvias.

Se trata de una manera de agradecer el buen tiempo, la fertilidad de la tierra y la cosecha, además de pedir abundancia para el ciclo que comienza. Simbólicamente se trata de una oportunidad para finalizar ciclos, renovarse y comenzar nuevos proyectos.

“En los Andes, sobre todo en las culturas anteriores a la fundación de los Estados, incluso anterior a los Incas, el ser humano tiene un concepto de interacción con la Madre Tierra; es parte de ella y criado por ella. Pero este concepto se ha ido tergiversando con la producción economicista hasta que a partir de los años 90 se comenzó a recuperar», dijo Vicente Alanoca, catedrático de la Universidad Nacional del altiplano Puno en Perú.

Este año —debido al confinamiento por la pandemia del COVID-19— las celebraciones no serán comunales sino familiares. Es tradición que cada casa encienda sahumerios y también que se echen dulces alrededor del hogar.

En algunas regiones se bebe un vaso de caña con ruda (planta medicinal) por la mañana y se realiza el Ritual del Convido, al mediodía o al amanecer, que consiste en abrir un pozo circular en la tierra y ofrecerle a la Pachamama productos de la naturaleza: alimentos, bebidas y hojas de coca como forma de agradecimiento.

«Seguramente este año no serán celebraciones de alegría sino más de arrepentimiento, de reflexión profunda, por los problemas que atraviesa cada familia. Siempre con la esperanza de que la Pachamama los cobije y los siga bendiciendo», concluyó Alanoca.

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