CEPAL propone que Latinoamérica implemente un ingreso básico de emergencia y un bono contra el hambre
27/07/2020

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

Para enfrentar el impacto social producto de la crisis, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) plantea que América Latina instrumente un ingreso básico de emergencia equivalente a una línea de pobreza (147 dólares) por seis meses, con un costo de 1,9% del PIB y un bono contra el hambre equivalente a 70% de una línea de pobreza extrema (57 dólares) que costaría 0,45% del PIB, indica la Secretaria Ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena.

En el marco del lanzamiento del libro «El futuro del trabajo: Los sindicatos en transformación», publicado por la Oficina de Actividades para los Trabajadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, dijo que «la pandemia del coronavirus ha profundizado los problemas estructurales del mundo del trabajo lo que derivará en un aumento de la desocupación, la pobreza y la desigualdad (…) los países requieren un nuevo pacto político que asegure una protección social universal para todas y todos los trabajadores de la región».

Es por ello que la CEPAL propuso un ingreso básico por medio año y un bono contra el hambre para los países de América Latina, así como «mayores plazos y períodos de gracia en los créditos a Mipymes y cofinanciamiento parcial de la nómina salarial; apoyo con condicionalidad a grandes empresas en sectores estratégicos en riesgo; políticas fiscales y monetarias expansivas y progresivas, y cooperación para financiamiento en condiciones favorables».

Además, propone un pacto político para un Estado de bienestar y políticas sociales universales, progresivas y distributivas con el objetivo de «desmantelar la cultura del privilegio».

Actualmente el 54% de los trabajadores latinoamericanos son informales, 20,6% de los ocupados viven en pobreza y 5,7% en pobreza extrema, según datos de la CEPAL. El organismo prevé que la región sufrirá una caída del -9,1% del PIB en 2020, la peor en 100 años, y un desplome del comercio del -23%, con fuertes efectos negativos en el mercado del trabajo.

“Se podrían perder cerca de 9 millones de empleos», dijo.

Estimaciones de la CEPAL advierten que 2,7 millones de empresas en la región cerrarán, de las cuales 2,6 corresponden a microempresas. El comercio será el sector más afectado, con una pérdida de 2,4 millones de empresas y 4 millones de puestos de trabajo formales; y segundo orden el turismo, que perderá por lo menos 290.000 empresas y un millón de puestos de trabajo.

La CEPAL calcular que la pandemia afectará a 44 millones de personas alcanzando una tasa de desocupación de 13,5%.
En otro orden, Bárcenas informó que el 16% de los empleos en la región poseen un alto riesgo de sustitución tecnológica, aunque, señaló, «las nuevas tecnologías pueden abrir espacios para la generación de nuevos empleos en la introducción misma de estas tecnologías, en el surgimiento de nuevos bienes y servicios, y en nuevos modelos de negocios».

Finalmente, la principal de la CEPAL subrayó que, tras el pasaje de la pandemia, la recuperación debe ser distinta, bajo un nuevo modelo de desarrollo, y una nueva ecuación entre un Estado social, el mercado y la sociedad, a los efectos de alcanzar un régimen universal de protección social y acceso a bienes públicos básicos.