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Cepal exhorta a los Estados a fortalecer las oficinas nacionales de estadística para visibilizar las desigualdades
27/08/2020
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En un contexto económico internacional, donde aumentará el desempleo y la pobreza, y se proyectará una mayor desigualdad en la distribución del ingreso en todos los países de la región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estableció que se hace necesario avanzar en formas «más comprensivas» para «medir el bienestar y de visibilizar las brechas sociales a través de información estadística».

Esta semana los representantes de los países de América Latina y el Caribe destacaron en una reunión del Comité Ejecutivo de la Conferencia Estadística de las Américas (CEA) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la importancia de las estadísticas para «visibilizar las vulnerabilidades y las grandes desigualdades que caracterizan a la región e hicieron un llamado a fortalecer el papel de las oficinas nacionales de estadística para hacer frente a los desafíos que impone la pandemia del coronavirus (COVID-19)».

Esta reunión fue inaugurada por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, quien sostuvo que es necesario avanzar hacia formas más comprensivas para medir el bienestar y al mismo tiempo visibilizar las brechas sociales mediante la información estadística desagregada a través de particularidades como género, etnia, grupo de edad, lugar de residencia y discapacidades, «para no dejar a nadie atrás».

“Debemos contar con una medición más completa de los ingresos y de la riqueza de las personas, para así generar mejores políticas públicas para disminuir la desigualdad en los recursos económicos. Necesitamos avanzar en sistemas de información que integren la estadística con la geografía y nos permitan visualizar dónde ocurren los fenómenos que nos interesan”, subrayó Alicia Bárcena.

La principal autoridad del organismo internacional subrayó que la pobreza en el continente latinoamericano «se incrementará 37,3% y alcanzará a 231 millones de personas; unos 98 millones de personas vivirán en extrema pobreza (15,5%)», a la vez que se espera «una mayor desigualdad en la distribución del ingreso en todos los países de la región: el índice de Gini se incrementaría entre un 1% y un 8% en los 17 países analizados».