Foto: Nicolás Celaya /adhocFOTOS
Con la LUC y el Presupuesto podemos perder calidad del trabajo legislativo y forzar al límite algunos instrumentos legales
13/10/2020
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En su columna en el programa InterCambio de M24 el sociólogo Agustín Canzani reflexionó en torno a la interrogante “¿vale la pena discutir el Presupuesto cuando ya se sabe que están los votos para aprobarlo?”.

La pregunta disparador remite a otra de mayor alcance y profundidad y ésta es “qué rol cumple la deliberación política en la sociedad”, a lo que el columnista no dudó en responder que “la deliberación es un componente básico de la democracia” y como parte sustancial de ésta, “el Poder Legislativo cumple” un papel “básico” de deliberación representativa.

En este ámbito institucional “la deliberación cumple un rol fundamental de ilustrarnos por qué algunos legisladores van a votar que sí y otros que no”. Para valorar esto, “imaginemos la democracia sin deliberación y sin debate”. Así resulta más claro todavía que el parlamentario “es un debate bien relevante para la sociedad uruguaya” y al respecto, reseñó algunos componentes presupuestales muy importantes de naturaleza económica.

Después, Canzani abordó “cuál es el enfoque de este Presupuesto” y aquí recordó que “el gobierno está cumpliendo su promesa” restrictiva, cuya “idea central es desatar cualquier nudo para el desarrollo de la economía en el sector privado y considerar que a partir de ahí habrá un dinamismo económico” que supuestamente beneficiaría “al conjunto de la economía”.

Es decir, la aplicación de un programa que requiere de “una rebaja de la asignación presupuestal” y como parte de esta, una “reducción del gasto en salarios públicos y jubilaciones”. “Este es un aspecto central” del programa y opuesto a la visión de la oposición frenteamplista, por lo que confrontan “dos concepciones sobre cómo se deben generar condiciones para el crecimiento y también para la distribución” social de los frutos del mismo.

Entonces el presidente Luis Lacalle “está haciendo de alguna manera lo que prometió” durante la campaña electoral del año pasado y anteriores “en términos de ajuste o de ahorro”, dimensión que necesita como condición clave una “pérdida del poder de compra” de los sueldos y las pasividades.

Después, el director de la Fundación Liber Seregni habló de la interna del gobierno a la luz de ese programa y anotó que “quizás hay más diferencias en la coalición multicolor que las que estamos viendo en la discusión presupuestal”. Aquí, “la pregunta es si esto va a seguir así en el futuro”.

Más adelante analizó “otro elemento” del accionar institucional del oficialismo al que valoró como relevante y que remite al “estilo legislativo de este gobierno”. Por ejemplo, que este incorpora a la Ley de Presupuesto asuntos que “no son” de naturaleza “presupuestal” y esto habilita una “pregunta” sobre “si no estamos ante un deterioro de la calidad legislativa”.

“Si uno lo suma a la LUC y esto se legitima” políticamente como práctica legislativa de un gobierno, cabe preguntarse “qué pasa hacia adelante”, por ejemplo, con “otro gobierno que tenga mayoría legislativa” y los usos que haga de instrumentos legislativos concebidos para situaciones específicas.

“Si baja la calidad del trabajo parlamentario, probablemente baje la calidad democrática” y hoy “los antecedentes que se acumulan son complicados en ese sentido”, lo que “genera antecedentes muy complicados en el futuro”.

“Estamos en una situación en la que podemos estar perdiendo calidad del trabajo legislativo y podemos estar forzando al límite algunos instrumentos legales, de alguna manera subvirtiendo su concepción original”, advirtió.