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Elecciones Departamentales

Brasil en crisis: se estrecha el cerco político y judicial contra el presidente
22/06/2020
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Foto: Nicolás Celaya /adhocFOTOS

Para el politólogo Andrés del Río, el Supremo Tribunal Federal y el Tribunal Superior Electoral podrían llegar a anular las elecciones que ganó Jair Bolsonaro en 2018 y convocar a nuevas antes de las previstas para 2022, si se comprobara la existencia de un centro de distribución de noticias falsas desde Planalto, sede del Gobierno.

A pesar del corto tiempo que Bolsonaro lleva en el cargo, «hoy en día está muy cerca de ser uno de los presidentes con más pedidos de impeachment, pues cada 10 días se presenta uno», consideró Andrés del Río, profesor e investigador de la Universidad Federal Fluminense. Su comentario fue ante los distintos frentes judiciales y políticos que enfrenta el mandatario, en el poder desde enero de 2019.

Del Río explicó que las iniciativas no prosperan porque el presidente habría logrado controlar a los llamados «partidos de alquiler, que viven del presupuesto del Estado de forma muy particular, o delictiva también, y que es el centro del corazón del Congreso». El control se habría dado mediante otorgamiento de presupuestos solicitados por esos legisladores y cargos institucionales.

Con sus votos asegurados, no es posible que el juicio político sea aprobado. Pero existen otros procesos en el Supremo Tribunal Federal (STF) y en el Tribunal Superior Electoral que «tienen que ver con delito de fake news y actos antidemocráticos».

¿Noticias?

«Una de las causas que más preocupa a Bolsonaro es la de fake news [noticias falsas], que lleva el propio STF y que este jueves 18 resolvió por votación de 11 a 1 a favor de su legalidad y continuación del proceso», indicó el entrevistado.

A finales de mayo la Policía Federal realizó varios allanamientos en oficinas públicas y particulares. Buscaban evidencia sobre el funcionamiento del «Gabinete del Odio», estructura que operaba supuestamente desde Brasilia para la difusión de noticias falsas y el ataque a los opositores al Gobierno.

«Su hijo Carlos, el tercero o ‘003’ como se lo llama acá, supuestamente lidera ese gabinete que dispara fake news de forma masiva con dinero público» y de empresas privadas, que además son investigadas por «financiamiento ilegal de campaña», dado que se trataría del mismo esquema que usó el bolsonarismo y que explicaría su triunfo en 2018.

El académico —experto en políticas públicas— indicó que los magistrados del STF tienen cierto apuro por avanzar en la causa, «porque están sufriendo amenazas de muerte y también sus familias».

Ante los ataques sistemáticos que reciben, incluso alentados por el propio mandatario, hubo reuniones con autoridades del Poder Legislativo y «llegaron a un acuerdo de que esto tiene que parar, este es el límite», agregó el entrevistado.

Una de las consecuencias que podría tener esta investigación es que, si se prueban las denuncias, se podrían cancelar «las candidaturas del presidente Bolsonaro y del vicepresidente Hamilton Mourão, y se llame nuevamente a elecciones. Es una posibilidad en este proceso», ilustró Del Río.

Cae un ministro y amigo

El presidente recibió esta semana dos golpes con pocas horas de diferencia. El más reciente tiene que ver con la salida del Gabinete del titular de Educación, Abraham Weintraub, quien había asumido en abril.

Antes se había desempeñado como secretario ejecutivo de la Casa Civil, una suerte de jefe de Gabinete de Bolsonaro. Se lo considera muy cercano al mandatario y un referente del «ala radical ideológica» que lo acompaña. Su gestión fue polémica desde el primer día.

«Cuando asumió, dijo que es contrario Paulo Freire, que es el patrono de la educación brasileña y que iba a pacificar el Ministerio, y que todo los que estaban en contra ya se podían ir yendo. Su objetivo era destruir las instituciones públicas de la educación», apuntó Del Río.

Pero no cayó por eso, sino por su participación en protestas de grupos de ultraderecha en las que se pedía el cierre del Congreso y del Poder Judicial, e incluso se especula que sus vínculos con el gabinete del odio serían el verdadero motivo.

Cae un socio y amigo

El otro golpe fue la captura de Fabricio Queiroz por parte de la Policía, en el marco de un investigación por lavado de dinero con Flavio Bolsonaro en su época de diputado.

«Queiroz es el corazón de las estructuras delictivas de Bolsonaro, es lo que importa», enfatizó el investigador. Fue hallado en «el escritorio jurídico» del abogado del primer mandatario, donde había permanecido oculto el último año.

«Los vínculos son muy grandes. Bolsonaro conoce a Queiroz desde 1981 y su hijo heredó a Queiroz y su esquema de corrupción. Queiroz fue asesor de Flavio desde 2003 a 2019», dijo Del Río.

En ese período Queiroz lideró un esquema de corrupción que consistía «en contratar a personas para trabajar en la asamblea, pero no iban a trabajar y devolvían 90% del salario», agregó. Esos contratos habrían beneficiado a familiares e integrantes de las llamadas milicias de Río de Janeiro, expolicías y exmilitares que controlan vastos territorios y negocios de la ciudad carioca.

Por ejemplo, están acusados del control de droga y armas, y de asesinar a la concejal Marielle Franco. «Queiroz era líder del escritorio del crimen, un escritorio miliciano al que pertenecía Adriano Nobrega, ejecutado en febrero de este año y era uno de los imputados como asesino de Marielle. Todos los vínculos son cercanos a Bolsonaro y no son de poco tiempo, son estructurales», sentenció Del Río.