Bolsonaro en su laberinto: «La crisis le explotó en cara»
07/05/2020
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Jair Bolsonaro tiene «un estilo de choque para ejercer la política que tendrá que rever porque en un escenario de tanta fragmentación necesita negociar», dijo a Sputnik la politóloga Lorena Oyarzún, de la Universidad de Chile. Se refería al cerco político y judicial en el que está quedando atrapado el mandatario junto con sus hijos y principales allegados.

Mientras se acumulan los pedidos de juicio político, el presidente brasileño tiene un nuevo frente que ahonda la crisis en el gigante sudamericano. Se trata de una causa penal por el aparente intento de controlar una investigación policial principalmente contra su hijo Carlos, sospechado de dirigir una red de noticias falsas.

Esa fue la denuncia que hizo el integrante estrella de su Gobierno, Sergio Moro, cuando renunció como ministro de Justicia este 24 de abril. El nombramiento como titular de la Policía Federal de un amigo del mandatario fue el detonante para la salida del exjuez, que se convirtió en testigo principal del caso.

La designación fue anulada por el Poder Judicial, que junto con la Fiscalía General asumieron una suerte de cogobierno anulando otras órdenes presidenciales. En las últimas semanas suspendieron la expulsión de 30 diplomáticos venezolanos, revocaron el decreto que permitía reuniones religiosas, exigieron la publicación de las pruebas de COVID-19 del presidente, y determinaron que gobernadores y alcaldes tienen poder para tomar decisiones en el marco de la pandemia.

Pulso político

Sobre esta suerte de Gobierno paralelo, la experta dijo que le parece «súper peligroso estar tensando tanto estas fricciones que estaban desde antes. (…) El problema es que, en este contexto de debilidad, las instituciones deberían revisar o intentar fortalecerse para hacer frente a una amenaza tan potente como el COVID-19».

La doctora en Relaciones Internacionales destacó que «todos los gobiernos están intentando sacar adelante una situación que no sólo involucra muertes sino también la temática económica. Y en el caso de Brasil es una situación bien compleja porque hemos visto que el liderazgo de Bolsonaro ha sido bastante negacionista ante la realidad y profundidad de la pandemia».

Oyarzún afirmó que es «una posición muy crítica la de este gobernante no solamente frente a las medidas adoptadas por la mayoría de los países para promover el distanciamiento físico, sino también frente al multilateralismo, o hacia la Organización Mundial de la Salud».

“Cuando la mayoría de los gobernantes frente a la pandemia han subido su aprobación, por ejemplo en el caso chileno [con Sebastián Piñera], que tenía una percepción bajísima, el de Brasil ha generado aún más polémica de la que ya existía», agregó.

En relación con la proliferación de pedidos de juicios políticos y de la investigación penal que involucra a la familia de Bolsonaro, Oyarzún sostuvo que, aunque no parezca afectado, perdió algunos de sus apoyos que antes habían sido sus pilares y le daban gobernabilidad.

Sin embargo, la entrevistada considera que «en este momento es difícil hablar de una destitución. Sería más complejo, no porque no existan fundamentos, sino porque en el escenario actual un proceso de impeachment desvía de alguna manera los recursos con una crisis que le explotó en la cara».

Oyarzún afirmó que «tal vez Bolsonaro va a tener que hacer algo que siempre ha denostado, que es la política y acercarse a negociar con los sectores más de centro», en el entendido de que la pandemia agravará la crisis económica del país y «va a generar más tensión».