AUTE advierte que al 2024 “vamos a llegar con una UTE destrozada en su infraestructura, diezmada en el personal y con el servicio por el piso”
10/08/2020
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Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS.

Entrevistado en InterCambio el presidente de la Agrupación de Funcionarios de la UTE (AUTE), Gabriel Soto, alertó que la política de recortes del gobierno genera una “situación crítica” por la que al final del quinquenio “nos vamos a encontrar con un servicio eléctrico devastado”.

Soto recordó que los dispuestos por el gobierno actual “son recortes que se aplican sobre cinco años de recortes ya efectuados” desde “2015”, los que hicieron que “la calidad del servicio en los últimos dos años haya dado por debajo” del mínimo aceptable según el “indicador” estándar “de cortes”.

Esto, a su vez, ha sido consecuencia negativa de mediano y largo plazo del hecho de que “en Uruguay se privatizó la generación de energía” eléctrica a fines de los años 90. Desde entonces “tenemos un Marco” Regulatorio en función del cual “la mayoría de la generación (de electricidad) es privada”.

Y más cerca en el tiempo, a causa de recortes y desinversión del periodo pasado “tenemos un atraso bastante importante” en el mantenimiento de “las redes de distribución”, así como también “tenemos un atraso bastante importante en el personal” por la insuficiente cantidad de trabajadores.

Esto último fue ejemplificado por Soto con el caso de “Montevideo”, Departamento en donde “deberían ser 16 cuadrillas” las que trabajen en reparación y mantenimiento de redes y suministro, cuando “tenemos 6”.

AUTE denuncia desde hace varios años que los montevideanos “no son iguales en los servicios” dado que “la atención y las inversiones son mayores” en la costa de la ciudad. “Eso nos dejó esta nefasta Ley de fines de los 90, del Marco Regulatorio” y que el Frente Amplio “lo fortaleció”.

Y si bien “había que cambiar la matriz energética (…) e ir hacia las renovables” por razones ambientales, “la forma en la que se hizo fue un profundo error” porque favoreció a los privados y lo hizo de forma tal que “la UTE tiene 600 millones de dólares por año que pagar a privados”.

El deterioro de la calidad del servicio de electricidad en los años anteriores se verifica con el hecho de que “el tiempo de corte y la frecuencia de corte han aumentado”. Además de la desinversión en el mantenimiento de redes de distribución, eso es así porque “somos 6.500” trabajadores” cuando “deberíamos ser 8.400 y el plan es bajarlo aún más: llevarlo a 5.100”. De este modo “es imposible mantener la calidad y la continuidad” del servicio.

“En poquito tiempo no vamos a tener condiciones de darle luz a la gente” ya que “no vamos a tener capacidad de mantener el flujo normal de reparaciones y mantenimiento”, recalcó el entrevistado y denunció que “en 18 meses perdimos a tres compañeros acá en Montevideo” que murieron electrocutados mientras trabajaban debido a que “las instalaciones son absolutamente inseguras”. Es que “todo eso necesita un flujo de dinero” que no fue invertido, pero a la vez “UTE ha transferido números históricos a Rentas Generales”, lo cual “está bien” pero no a costa de lo más básico.

Pero ahora el panorama empeora. “Cuando vimos el viernes los números” programados por el gobierno, “asustaban” porque allí se establece “un recorte de 211 millones de dólares por año” durante el quinquenio, con lo que “vamos a llegar con una UTE destrozada desde el punto de vista de la infraestructura, diezmada en el personal y con el servicio por el piso”. Esa cifra representa una rebaja presupuestal “del 30%” para el ente eléctrico.

Asimismo, advirtió el sindicalista, “se están previendo expulsiones de la formalidad a roletes”, que se sumarán a los “25.000” hogares que ya dejaron de pagar el servicio al ser golpeados por el desplome laboral y de ingresos generado por el confinamiento asociado a la pandemia y la crisis. Además, “vamos a perder 1.500 trabajadores al final del periodo”, remarcó.

Soto subrayó también la importancia de la discusión conceptual en torno al servicio, la sociedad y las variables relacionadas. Señaló en este punto que “quienes pagan el servicio a la mitad de precio que la población”, es decir los “grandes” y “medianos” consumidores de electricidad, instalaron “el discurso” de que “las tarifas” son muy caras y de que lo son a causa de supuestos ´vivos´ que en los barrios ´se cuelgan´ del tendido residencial.

Luego recordó el rol social fundacional de UTE y las empresas públicas en el primer Batllismo, contrastando el resultado de esto en cobertura nacional y en calidad con las condiciones del servicio en otros países de la región.

Recordó también que desde el gobierno “están diciendo lo que dijeron que iban a hacer” y esto “se sintetiza en la LUC (…) en un sentido que favorece a las clases de mayor poder adquisitivo” y perjudica “los intereses de los trabajadores”. De ahí que AUTE resolvió posicionarse, hacia adentro del movimiento sindical, en favor de plebiscitar al menos partes de la LUC.

Después describió el complejo contexto de cortes anunciados del servicio a los hogares que no están pudiendo pagarlo y adelantó que “cuando se empiece con esos cortes masivos, dudo de que AUTE sea un espectador”.

“Tenemos una situación realmente complicada” alrededor de la UTE, tanto que “si los uruguayos” no toman conciencia del daño que ya comienza a generar esta política de mayores recortes y desinversión a gran escala, “nos vamos a encontrar en cuatro, cinco años con un servicio eléctrico devastado” que será muy difícil de reconstruir. “La situación es crítica”.