Argimón citó informe de la CEPAL y Cosse le recordó que el organismo señala que Uruguay es el país de América Latina que menos invirtió durante la pandemia
05/08/2020

Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS.

En la media hora previa de la sesión de ayer del Senado, la vicepresidenta Beatriz Argimón destacó un informe realizado en conjunto entre la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y ONU Mujeres, acerca de la brecha salarial entre mujeres y hombres. En la ocasión, la senadora del Frente Amplio, Carolina Cosse, aprovechó para recordarle que el organismo internacional también señala que Uruguay es uno de los países que menos invirtió en políticas sociales durante la pandemia y que además sugiere que los Estados implementen el pago de la renta básica, algo que el Frente Amplio ya propuso.

La vicepresidenta Beatriz Argimón presentó en el Senado un informe sobre la “penalización de la maternidad”, un índice de un estudio elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y ONU Mujeres, denominado «Brechas de género en los ingresos laborales en el Uruguay». La legisladora dijo que la maternidad implica pérdida de salario y en ese sentido, citó la reciente investigación que señala, entre otras cosas, que las mujeres experimentan una reducción de sus ingresos de 42% unos 10 años después de tener a su primer hijo, frente a aquellas que no tuvieron hijos.

La senadora por el Frente Amplio, Carolina Cosse, le recordó a Argimón, que además de esos elementos abordados por el órgano de Naciones Unidas, también se sabe que «Uruguay es el país de América Latina que menos ha invertido en políticas sociales durante la pandemia».

«Sabemos también por la Cepal que la recomendación que ese organismo realiza es crear una renta básica de emergencia. Nuestro partido propuso al inicio de la pandemia y la academia hizo el cálculo sobre el gasto que esto representaría para el Estado.

Continuamos reivindicando una renta básica de emergencia como forma de protección social. Cuando lo público se debilita, cuando el Estado se retira de su lugar social de protección y cuidados, son las mujeres quienes cargan con la tarea de compensar las consecuencias. El cuidado de hijas, hijos, de padres, de madres, el mantenimiento de la salud en el hogar o la atención a personas que enferman. Siempre prevalece frente a otras tareas. Insisto, cuando lo público se debilita, las mujeres viven más vulneraciones», explicó la legisladora progresista.

«Consideramos ahora la renta básica de emergencia con una perspectiva de género. En nuestra sociedad el dinero es el factor que pone valor al intercambio de bienes, esfuerzo y servicios. Por eso la autonomía económica es un elemento central que puede servir como instrumento para liberarse de las relaciones violentas», agregó.