Andrés Arauz: «El pueblo ecuatoriano está harto de un Gobierno que desprecia la vida»
22/09/2020
https://www.m24.com.uy/wp-content/uploads/2020/09/200921-02-TELE-ARAUZ-1.mp3

«No pedimos ningún privilegio, solo queremos participar porque sabemos que si lo hacemos, el pueblo nos apoyará con mayoría abrumadora», dijo a Sputnik el economista Andrés Arauz, candidato progresista a la presidencia de Ecuador para las elecciones del 7 de febrero, un día después de haber cumplido 36 años.

Luego de la proscripción del expresidente Rafael Correa y de la Alianza Unes, existe la amenaza de suprimir al Partido Centro Democrático (PCD), que ofreció la posibilidad de inscribir la fórmula como propia. De concretarse esta idea, mencionada por voceros del Consejo Nacional Electoral (CNE), se consumará la eliminación del principal referente del país y de toda una corriente política y social que amenaza con desbancar al oficialismo de Lenín Moreno.

«Hace pocos días sacaron una sentencia contra Correa, que constaba en el binomio presidencial, de forma aceleradisima: 16 casaciones en 17 días», denunció Arauz. Correa se postulaba como su compañero de fórmula, pero ante la negativa del CNE de permitir su inscripción, el partido designó a Carlos Rabascall como candidato a vicepresidente.

«Es una amenaza latente, a través de voceros de los poderes fácticos de los partidos políticos oligárquicos, que dicen que hay que eliminar al binomio liderado por Andrés Arauz junto con Carlos Rabascall», denunció el entrevistado.

Este anuncio, aún sin concretar, significa no solo un riesgo «sobre la estructura partidaria del movimiento político, en este caso el Centro Democrático, con quien estamos agradecidos por permitir que el progresismo se exprese y pueda ser una opción electoral, sino que amenaza con dejar sin binomio, sin ningún fundamento legal. Simplemente dicen, ‘no hay que permitir que ellos ganen'», expresó.

Arauz habló de los distintos episodios registrados desde la llegada de Moreno al poder, incluyendo el armado de causas penales, persecuciones políticas y represión del descontento social, a lo que se suma este nuevo intento de marginación electoral.

«Preocupa y hemos hecho el llamado de alerta a nuestros hermanos en Latinoamérica, a la ONU y la Unión Europea, para que hagan una misión de observación electoral anticipada. De poco nos serviría si llegan el 7 de febrero mientras ahora están en el proceso de descalificación», pidió.

Pandemia y después

Cuando la pandemia estalló en la región, Ecuador —y Guayaquil como su epicentro— se convirtió en uno de los países más afectados con un ritmo de contagios y muerte incontrolables. Además se multiplicaron las denuncias de casos de corrupción, por ejemplo con el sobrecosto en la compra de bolsas para cadáveres.

Quedó en evidencia algo que la oposición comenzó a denunciar desde que Moreno asumió en mayo de 2017: que se estaban desarmando las conquistas sociales y económicas impulsadas bajo los gobiernos de Correa (2007-2017), y que esto traería consecuencias como la ineficiencia en la prestación de servicios públicos y aumento de la pobreza.

Durante el año pasado, 3.680 funcionarios del sistema de salud fueron despedidos por la administración Moreno, denunció Arauz. Si bien es cierto que todavía no se avizoraba la pandemia de coronavirus, «en Ecuador había una epidemia del dengue. Este año el presupuesto del sistema de salud pública ha sido reducido en 427 millones de dólares frente al de 2019», comparó.

«Qué explicación racional puede haber para eso, más allá de que prefieren la muerte sobre la vida, que prefieren a los acreedores en el exterior por sobre las familias ecuatorianas. Eso vamos a rever en el Ecuador», aseguró el candidato que representa los postulados de la llamada Revolución Ciudadana.

Planes para 2021

«Vamos a poner en el centro la vida y la democracia. Son las prioridades que tiene el progresismo en América Latina dado que hay amenazas latentes sobre la viabilidad misma de nuestra sociedad, en medio de una pandemia donde se quiere privilegiar los intereses de unos pocos atentando contra la vida de muchos», cuestionó Arauz.

En caso de ganar los comicios en la primera vuelta del 7 de febrero —como indican las últimas encuestas— explicó que la principal y casi única medida «en el corto plazo es volver a darle dignidad a las familias ecuatorianas. Poner dinero en los bolsillos para que no tengan que pasar la angustia que están viviendo ahora los comercios minoristas, trabajadores autónomos, cuentapropistas, economía popular y solidaria, de no tener dinero para poder alimentar a sus hijos de noche».

«Se aproxima una crisis humanitaria en Ecuador», afirmó el candidato presidencial. «De entrada, vamos a dar apoyo de emergencia para poder solventar la situación tan crítica que estamos viviendo», acotó.

«En dos o tres meses vamos a plantear la recuperación económica a través de fuertes inyecciones de obra e inversión pública, de generación de oportunidades de trabajo y empleo para todos, replanteando una economía post pandemia que ponga el trabajo en el centro de la acción pública», aseguró, y enfatizó: «Vamos a colocar al trabajo como un derecho humano».

En clave regional

Sobre la desestructuración de los organismos y proyectos políticos regionales impulsados durante la década de gobiernos progresistas, Arauz resaltó que considera ese aspecto central de su eventual gestión y que se aprendieron lecciones de la experiencia vivida.

«No solo debemos apostar a la integración entre Estado y Gobierno, sino entre los pueblos. Tenemos que construir una integración plurinacional, intercultural, muy enraizada en el poder ciudadano, en el poder popular», para que en caso de que haya cambios de Gobierno no afines a la emancipación colectiva de la región, el respaldo social funcione como su sustento principal.

Arauz valoró como un error histórico de Moreno retirar al país como sede de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). «Es extremadamente doloroso, no puede ser posible que un presidente ecuatoriano haya decidido renunciar a ser la capital de Sudamérica. Es imperdonable a toda luz. ¿A quién se le puede ocurrir? Tendremos que revisar en términos históricos, jurídicos, de política exterior», manifestó.

«Digámoslo así: vamos a una integración regional 2.0 que incorpore lecciones aprendidas», propuso el candidato presidencial ecuatoriano.