Ahora el ministro Pablo da Silveira dijo que la alimentación en las escuelas “es una política de Estado que no se va a interrumpir”
15/07/2020

Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS.

El ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, dijo este lunes a la salida de la comisión de educación del senado, que le preocupa que existan dos fuentes de Primaria que aseguran dos números distintos respecto a la distribución de viandas. Informó que se iniciará una investigación, aunque aclaró que la alimentación escolar se mantendrá, luego de haber cuestionado el gasto en los comedores escolares y plantear revisarlo.

El 4 de junio el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, había expresado sorpresa por el número de viandas solicitadas durante la pandemia, que representaban la cuarta parte de quienes usualmente utilizan el servicio.

«Tenemos que entender bien qué está pasando acá. Es razonable cuando estamos administrando recursos públicos, cuando queremos priorizar a los más débiles, y cuando estamos en una situación que va a haber restricciones presupuestales importantes, mirar bien para tratar de entender», había dicho a la prensa en aquel entonces.

Días después, la directora general del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), Graciela Fabeyro, había dicho a La Diaria que “el comedor es un gran tema que hay que poner en debate en la sociedad y en el ámbito político, porque es una política pública, financiada con el impuesto de Primaria (…) en otros países como España, cuando la situación económica no es favorable el ayuntamiento ayuda con la beca, cuando mejoraron los ingresos se paga un ticket por mes, otros retiran a los niños en el horario del almuerzo, hay distintas estrategias. Hay que evaluar si el comedor es para todos».

Las declaraciones de da Silveira le valieron un llamado a comisión de Educación del Senado, realizado por Carolina Cosse del Frente Amplio.

A la salida del encuentro, dijo que sentirse muy preocupado al término de la reunión, porque «hace años Primaria no tiene números confiables que expliquen por qué distribuyen porciones (de comida). Hay dos fuentes de información totalmente discrepantes entre sí. Según una de las fuentes de información las cosas (las viandas de comida) se están distribuyendo bien. Según la otra fuente de información frecuentemente se distribuyen más porciones que números, en otras escuelas faltan».

Subrayó que la responsabilidad recae en el Consejo de Educación de Primaria anterior, el del período 2015 y 2020.

Asimismo, sostuvo que quienes lo acusaron de insensibilidad social, son los responsables que «durante los últimos cinco años no se haya hecho nada. No hay cifras confiables».

Indicó que el gasto que implica el programa de alimentación escolar asciende al millón, millón y medio de dólares por semana.
El presidente del CODICEN anunció en la comisión del senado que se iniciará una investigación al respecto.

«Algunas políticas como la de la alimentación son políticas de Estado que no se van a interrumpir», acotó al final.

Al jerarca le extraña que, en el marco de la pandemia, cuando surgen las ollas populares o aumentan las prestaciones del BPS, disminuyó la cantidad de gente que va a buscar las viandas a las escuelas. «¿Cómo se explica que caigamos de 270 mil a 60 mil?», se preguntó.

Por su parte, la senadora del Frente Amplio, Carolina Cosse, explicó que «el ministro fue claro que se va a mantener el acceso a la alimentación en la educación pública».

«El criterio es que cualquiera que quiera comer en la escuela come. Es lo que queríamos proteger, justamente. Nos preocupaba que pudiera haber una preocupación de que le vamos a dar de comer al que lo necesita, porque eso suena muy bien, pero quién define eso, con qué criterios. El criterio actual, histórico, es que cualquiera come en la escuela», opinó.

En cuanto a la investigación anunciada por el presidente del CODICEN, Robert Silva, Cosse respondió que le parece correcto. «Sería muy bueno que se incorpore un programa digital que ya existe, que es el Gurí, donde se pueda consolidar toda la información. No está bueno transformar la presunción en realidad, sin haber estudiado primero. A veces un niño son tres comidas, o cuatro, entonces no te va a dar igual la cantidad de asistencias a un lugar con la cantidad de comidas», concluyó.